Con una sonrisa, pero también con muchas lágrimas, el chantadino Roberto Fernández anunció ayer su marcha del Sporting de Gijón, donde jugó las seis últimas temporadas, para fichar por el Osasuna. «He terminado un ciclo. Jugar con el Sporting en Primera me hacía mucha ilusión, pero el Osasuna también puso mucho interés y creo que he cumplido con mi etapa en Gijón», señaló.
El futbolista, de 29 años y formado en la base del Celta, señaló que con su incorporación al equipo navarro, con el que se comprometió por tres temporadas, cumple un sueño. «Llevo años esperando jugar en Primera. El Osasuna siempre vino de frente conmigo, es un equipo con las cosas muy claras y un buen sitio para intentar luchar por hacerme un nombre en la categoría», declaró.
Ídolo de la afición del Molinón, donde le apodaban el Gatu, reconoce que en el Osasuna deberá luchar por la titularidad con Ricardo. «Es un gran portero, que lleva años consagrado en el fútbol inglés y en el español, pero mi ilusión es trabajar fuerte, aportar lo que el entrenador necesite y cuando tenga una oportunidad aprovecharla», añadió.
Oferta gallega
Roberto reconoce que meditó la oferta de un club gallego antes de decidirse. «Sí que tuve algo, pero no lo voy a decir. Era algo serio, pero complicado por la situación, era complicado, pero no lo descarto en un futuro», afirmó. El chantadino se convertirá junto a Diego López en el segundo portero gallego en Primera División.