Tiger Woods escondía un secreto durante su dramática pelea contra el campo, los mejores golfistas del mundo y el tesón de Rocco Mediate en el último US Open. No solo competía recién recuperado de una intervención en el cartílago de su rodilla. Lo hacía con el ligamento cruzado anterior roto y con una doble fractura por estrés en la tibia. El número uno pasará de nuevo por el quirófano y se perderá el resto de la temporada. Así lo asegura en su página web (tigerwoods.com), donde aclara que la lesión no tendrá consecuencias «a largo plazo».
Según explica en una nota pública Mark Steinberg, de la multinacional IMG, que explota los derechos de Woods, lleva jugando lesionado once meses. Porque se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla días después del el último Abierto Británico, mientras corría cerca de su casa en Orlando (Florida). Pero no solo pudo competir con normalidad durante los meses siguientes, sino que encadenó una asombrosa serie de resultados, que incluyó cinco títulos y un segundo puesto en los seis torneos siguientes. Después aligeró algo su calendario, abrió el 2008 con otra racha triunfal de cuatro títulos y dijo basta. El dolor le llevó a aceptar la intervención para limpiar el cartílago de su rodilla, generada como consecuencia de la rotura del ligamento. De este modo podía evitar una intervención más agresiva.
Después de operarse en Park City en abril, la intensidad con la que Woods preparó su reaparición le propició la doble fractura por estrés de la tibia. Pero achacó a su responsabilidad con la federación estadounidense, organizadora del US Open, su presencia en Torrey Pines (San Diego) medio renqueante. En algunos momentos del torneo, que se prolongó durante cinco días por el desempate con Mediate, dio muestrs de dolor.
La operación de abril no fue suficiente y tendrá que volver a pasar por el quirófano. El jugador no desveló el día de la intervención ni los plazos del proceso de la rehabilitación. «Lo correcto es escuchar a los médicos que me atienden, que recomiendan la operación. Hay que prestar mucha atención en la recuperación de la rodilla», señala en el comunicado el número uno mundial. Como dobla los puntos de Phil Mickelson en el ránking, podría retener el liderato durante meses.
«Estoy dolido por tener que perderme el resto de la temporada, pero sé que tengo que hacer lo correcto para velar por mi salud a largo plazo y poder volver a la competición cuando los médicos lo consideren», añade en la nota de su página web. «Me han asegurado que con la rehabilitación apropiada y el entrenamiento correcto la rodilla se fortalecerá y no volverá a molestarme en el futuro», señala.
Cuando se descubrió la fractura por estrés en la tibia, canceló su presencia en el Memorial, a finales de mayo. Pero quiso disputar el segundo grande de la temporada. «Hice todo lo que estuvo en mi mano para disputar el Abierto de Estados Unidos en Torrey Pines (California), un campo que está muy cerca del sitio donde crecí y que me trae muy buenos recuerdos. Aunque me pierdo el resto de la temporada estoy contento porque la semana pasada fue muy especial», añadió Woods, que ya ganó 14 títulos del grand slam.