España ganó ayer seis nuevas medallas y se despidió de la primera prueba de la Copa del Mundo de piragüismo de Maratón, disputada en Brandemburgo (Alemania), con un total de doce trofeos.
En el éxito del equipo nacional han tenido gran importancia los cinco palistas gallegos que regresan de esta cita con una medalla colgada.
Uno de los atractivos de la competición era la presencia del C-2 subcampeón del Mundo de los gallegos Óscar Graña y Ramón Ferro, que lograron una holgada victoria por delante de los alemanes Neumann y Schmidt y los checos Luñazek y Klimek.
En K-2, hubo victoria de los palentinos Santiago Guerrero y Jorge Alonso, vigentes subcampeones del Mundo, por delante del gallego Iván Alonso y el catalán Albert Corominas, que solo cedieron al final.
Por su parte, Tono Campos también se colgó la plata en el C-1 sénior, mientras que el catoirense Diego Romero fue bronce en la misma modalidad, pero en la categoría júnior.
Estos resultados evidencian el gran momento que atraviesa el piragüismo gallego y el gran futuro que presenta.