Los médicos del Deportivo consideran que la cirugía es la mejor opción para evitar que el defensa acuse en el futuro las molestias que a tenido a lo largo de la segunda vuelta.
30 may 2008 . Actualizado a las 23:05 h.Alberto Lopo, defensa del Deportivo de La Coruña, será intervenido en Barcelona el próximo martes para prevenir recaídas de la hernia discal que sufrió el pasado mes de septiembre y de la que se recuperó con un tratamiento conservador que evitó en aquel momento el quirófano.
Los doctores del equipo gallego se decantaron por operar al futbolista después de realizarle nuevas pruebas médicas, entre ellas una electromiografía, y para evitar que en el futuro acuse las molestias que ha tenido a lo largo de la segunda vuelta del campeonato, en la que reapareció.
«Después de re-evaluar a Lopo, una vez que la temporada ha acabado y ha conseguido jugar todos los partidos desde enero con sufrimiento y aguantando como un campeón, ahora tenemos tiempo suficiente para llevar a cabo la corrección de las molestias que le quedan de la hernia de disco», declaró el doctor Rafael Arriaza.
«Lo más razonable es intervenirle para que no tenga recaídas y sufra las mínimas molestias. Es una cirugía preventiva para que no se produzca una nueva irritación de la raíz nerviosa. No es muy habitual, pero en este caso, en un futbolista de elite y con esa bomba de relojería en la columna, es lo más conveniente», agregó.
El doctor Cáceres será el encargado de operar al jugador, que en unas seis semanas, según las previsiones del cuerpo médico del Deportivo, estará «en situación de reincorporarse al equipo», con lo que lo más lógico es que se pierda la Copa Intertoto, que se disputará en la segunda quincena de julio.
Los galenos del equipo gallego estiman que la cirugía es la mejor opción porque, a juicio del doctor Arriaza, «el riesgo de que la hernia se reactive por un mal gesto y un fragmento de disco vuelva a agredir la raíz es más alto y puede tener consecuencias peores» que los de la operación.
El médico del Deportivo explicó que este tipo de intervenciones tienen el riesgo de ocasionar una fibrosis alrededor de la raíz nerviosa que la irrite y aseguró que el futbolista la afronta «animado y muy tranquilo».
Lopo comenzó a notar molestias en la espalda a finales del pasado mes de septiembre tras la disputa de las cuatro primeras jornadas del campeonato (frente Almería, Valladolid, Betis y Getafe), y en octubre se le diagnosticó una hernia discal como origen de los dolores.
Tras decidir evitar el quirófano, que al menos le tendría dos meses apartado de la actividad deportiva, y preferir un tratamiento conservador, el defensa tardó un tiempo «récord» según los doctores, casi cuatro meses, en recuperarse de una lesión atípica en un futbolista.
A mediados de enero, el central recibió el alta y a finales de ese mes regresó a la competición en la segunda jornada de la segunda vuelta del campeonato, en la que los coruñeses se impusieron al Valladolid (3-1) en el estadio de Riazor e iniciaron la remontada desde los puestos de descenso hasta la plaza de Copa Intertoto.