En Europa pese al pinchazo ante el subcampeón
19 may 2008 . Actualizado a las 17:51 h.Pocas veces una derrota tuvo un sabor tan dulce, porque el Deportivo, a pesar de caer en casa frente al Villarreal, certificó ayer una gesta, al convertirse en el primer equipo de la Liga que se mete en competición europea después de estar en puesto de descenso a mitad de temporada.
El Sevilla no falló en su campo y superó al Athletic, que tenía que ganar si quería arrebatar la plaza europea a los coruñeses. La Intertoto premió finalmente la excelente segunda vuelta del conjunto de Lotina, y el público lo celebró por todo lo alto al acabar el duelo.
Ni fiestorro por el subcampeonato ni despedida de soltero de Cani. Se suponía que el Villarreal venía mermado físicamente por los comprensibles excesos de la semana pasada, pero el conjunto levantino demostró en Riazor algo muy importante para los amantes de este deporte: que el fútbol sigue siendo un juego de habilidad, combinación e imaginación, por encima de esa disciplina atlética en que algunos se empeñan en convertirlo.
Los de Manuel Pellegrini son subcampeones de Liga porque juegan muy bien al fútbol. Nada más. Y da igual que no hayan entrenado en toda la semana o que dejen en el banquillo a titulares indiscutibles como Senna, Pires o Nihat. Por momentos bailaron al Deportivo porque tocan con precisión, se asocian, son verticales y tienen gol. Es decir, que manejan las principales claves del fútbol ofensivo, sin descuidar la defensa.
El mejor ejemplo es el gol de Matías Fernández, después de varios cambios de orientación frente a una defensa blanquiazul bien colocada, aunque quizá demasiado replegada.
El Deportivo, que se contagió excesivamente del ritmo tranquilo que marcó su rival, tardó 70 minutos en encontrar vías de acceso claras hasta el área, si exceptuamos la estrategia ofensiva, peligrosísima, como siempre.
Faltó tal vez una referencia más firme en punta, con Xisco muy perdido, y solo cuando los amarillso bajaron el pistón y se entregaron con descaro a la contra apareció el fútbol más vertical del Dépor, de la mano sobre todo de Filipe Luis.
Fue la entrada de Riki y Guardado la que acabó de dinamizar el fútbol del Deportivo, y aparecieron las ocasiones, con una semichilena de Lafita o un disparo de Riki que rozó el palo, ya con los centrales del Deportivo agregándose a las jugadas de ataque. Pero esta vez, el premio no quiso llegar. Incluso el Villarreal marcó el segundo en una contra.