Alessandra Aguilar debuta en un maratón con podio y mínima olímpica

X.R. Castro

DEPORTES

14 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La lucense Alessandra Aguilar protagonizó el debut soñado en maratón. Firmando una marca importante (2h.29m.), consiguiendo con una holgura de tres minutos la mínima para los Juegos Olímpicos de Pekín y haciendo podio, fue tercera, en una prueba de renombre en el calendario mundial como Róterdarm. Tres sólidos argumentos para pensar que Sandra no pasará inadvertida en su nueva distancia. Llega para quedarse sin olvidar el cros, que ha sido su disciplina desde que se inició en el atletismo.

La descollante actuación de ayer en Róterdam no es casualidad. Alessandra Aguilar (Lugo, 1978) planificó con esmero, paciencia y dedicación su cambio de distancia. Toda la temporada invernal salpicada de un ramillete de triunfos en el cros y con presencia en el Mundial de la especial incluido, estaba dirigida a llegar del mejor modo a la cita holandesa. «El cros ha sido la base, pero hemos metido más kilómetros (hacía una media de 170 a la semana), y más series para adaptarnos. Lo demás ha sido lo mismo». La única duda era saber cómo respondería el cuerpo después de sufrir una anemia hace dos temporadas. Y lo hizo a la perfección «porque lo único que hemos hecho [hace referencia también a su entrenador Fernando Lozano] ha sido escuchar al cuerpo y respetarlo».

La apuesta le ha salido redonda. Los únicos momentos de duda en Róterdam llegaron al principio y al final. En el inicio porque en las últimas fechas había bajado mucho el volumen de trabajo para llegar en las mejores condiciones y en los primeros kilómetros las piernas le flaquearon un tanto, pero enseguida se repuso y realizó el resto del recorrido sin ningún problema. Ni el mítico muro del kilómetro 35 le apareció. Lo único que emergió fue la ansiedad a falta de tres kilómetros «pero no porque fuera al límite, porque en todo momento me he encontrado muy bien, sino porque quería llegar cuanto antes». En eso momento ya sabía que tenía la mínima olímpica asegurada y que solo tenía que regular. Aún así, firmó mejor tiempo en la segunda parte del maratón que en la primera. Si su paso por el kilómetro 21,1 lo hizo en 1h.15m.08s., en la segunda mitad casi le metió un tajo de dos minutos: 1h.13m.54s.

La marca de 2h.29m. conseguida está muy por encima de lo esperado. Alessandra se conformaba con 2h.31m. que le asegurasen el billete olímpico. Su entrenador, Fernando Lozano -con quien lleva seis años tras romper con Luis Miguel Landa, el responsable nacional de fondo-, era más optimista y acertó. El tiempo conseguido es un cheque al portador para los Juegos -ninguna otra española ha hecho mínima por ahora-, y aunque la lucense haya vivido la temporada pasada una nefasta experiencia con la federación, que le excluyó del mundial de cros del año 2006, no tiene dudas de que estará en la lista para Pekín. «Falta la confirmación por parte de la española, pero yo ya me considero olímpica. No tengo ninguna duda de que voy a ir a mi primera olimpiada».

Mejor en asfalto

Más allá de marcas y de clasificaciones, Róterdam confirmó que el maratón es la prueba ideal para Sandra. Se desenvuelve mejor en asfalto que en el campo a través, puede regular mucho mejor el esfuerzo (indicó que por momentos fue más descansada que en el cros) y para nada le teme a la distancia. Ha superado la barrera sin ningún síndrome, en gran medida porque a su excelente condición física hay que añadirle su fortaleza mental. Ni en los peores momentos se ha venido abajo. Menos ahora, que acaba de conseguir el mayor éxito de su ya extensa carrera.