El director técnico y ocho deportistas forman la columna vertebral de Astillero
07 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Cualquier club de fútbol de prestigio quiere un brasileño en sus filas para dar un salto de calidad. En baloncesto, los buenos americanos se cotizan a precio de oro. Contar con un centroeuropeo para jugar al balonmano es un seguro de éxito. Ser paquistaní da un plus como jugador de hockey... Cada deporte tiene sus especialistas y los del remo son gallegos. Así lo consideran los principales clubes españoles, que cada año fichan algún descendiente de Breogán para apuntalar sus embarcaciones. Alrededor de una veintena triunfan en las sociedades del Cantábrico. El caso más llamativo es Astillero, que reúne a nueve.
Con el moañés José Manuel Francisco como director deportivo, el mejor club de España cuenta en sus filas con Óscar Viúdez (Chila), Luis Pazos, Francisco Montes, Fernando Rúa, Juan Zunzunegui, Sonia Boubeta, Virginia Piñeiro (Vicky) y Mauri Monteserín, que en los últimos años han formado una gran colonia gallega en esta localidad de 12.000 habitantes.
Cada situación es diferente, pero la mayoría siguen el mismo patrón. Más allá de un sueldo, que puede variar entre los 600 y los 2.000 euros mensuales, el club les facilita vivienda y, en algunos casos, un empleo.
«Venir aquí les supone un esfuerzo y eso hay que pagarlo. Como el remo no es profesional, les ayudamos a encontrar trabajo. En algunos casos ni lo necesitan, porque se buscan ellos la vida», explica Francisco Gárate, presidente de la entidad.
Diferente es el caso de Fernando Rúa, que mantiene su residencia en Cangas y cada fin de semana se desplaza hasta Cantabria. «Eso no hay dinero que lo pague. Lo hago por afición. En Galicia está muy difícil y cuando me llamó Francisco no me lo pensé». Muchos kilómetros y el peligro que entraña la carretera, algo este veterano de 32 años conoce. «Ya estampé un coche yendo para allá», recuerda.
Asentado en Astillero se encuentra Luis Pazos, el primero de los gallegos en desembarcar allí. Fue en 1999. Un anuncio en el periódico lo condujo hacia su segunda casa. «Pedían remeros con experiencia y me apunté». Nueve años después, es toda una institución en este pueblo santanderino, donde lo conocen como el alcalde . «Es porque siempre digo que ya somos tantos gallegos en Astillero que cualquier día gobernamos uno de nosotros», explica entre risas.
A Rianxeira en el consistorio
Luis es el animador oficioso del club, el hombre que consiguió que miles de cántabros entonaran A Rianxeira en la plaza del consistorio en una recepción municipal. Su compañero Chila lo recuerda. «En las cenas siempre acabamos cantando incluso con los directivos. Pero un día, en un acto, estábamos saludando desde el Ayuntamiento y se puso a cantarla. Al poco estaba toda la plaza acompañándonos. Fue tremendo», explica este deportista de 22 años que afronta la aventura cántabra con su novia, también gallega y compañera de equipo, Virginia Piñeiro.
Luis, que en las presentaciones anuales del equipo actúa de speaker , sonríe al recordar esta anécdota y se compromete a hacer cantar al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. «Si ganamos La Concha (la prueba de traineras referente), consigo que la cante y lo grabo en vídeo», asegura. Solo faltaría hablar gallego en Astillero, aunque entre los del noroeste de la Península lo hacen. «Cuando estamos solos lo hacemos».
Lo que no pueden es defender la bandera de su tierra, algo que Juan Zunzunegui (campeón del Mundo y diploma olímpico en Atenas 2004) añora. «En remo apenas hay competiciones por autonomías. De todos modos, en caso de disputarse alguna, tendríamos que competir por Cantabria, porque no cuenta el lugar de nacimiento, sino la territorial por la que estás federado. Ojalá un día pudiéramos competir por Galicia. Es un sueño». Sus compañeros, también lo apoyan.