Aupado al podio en las últimas 16 grandes pruebas, Javier Gómez Noya puso ayer una pica en Australia, una de las cunas del triatlón. Ganó en Mooloolaba en el estreno de la Copa del Mundo. En la primera gran competición del año, el triatleta ferrolano hizo una nueva demostración de su superioridad. Pero la carrera deja una interesante letra pequeña, porque le exigió un esfuerzo extra tras un sector de natación difícil y le hizo echar el pie a tierra en el tramo de ciclismo al toparse con una caída múltiple. Su superioridad en el diez mil a pie le dio un triunfo especial. En la meta, superó en 24 segundos al local Brad Kahlefeldt, y en 34 al británico Tim Don, sus compañeros en el podio y dos de los fenómenos del triatlón mundial.
«Hice un sector de natación horrible; probablemente el peor de mi vida», admitió el ferrolano. Quizá el mejor nadador de la élite del triatlón mundial, Gómez Noya lo pasó mal en el mar de Coral. Inició la transición hacia su bicicleta en el puesto vigésimo cuarto, con 32 segundos de desventaja respecto al primero, el canadiense Colin Jenkins.
Pese a todo, la situación no era mala. Pero el triatlón de distancia olímpica mostró ayer todo lo imprevisible que puede llegar a ser. El sector de ciclismo le guardó al ferrolano otro contratiempo. En los primeros kilómetros de los 40 sobre la bicicleta, se encontró con una caída múltiple ante sus narices. Echó pie a tierra, sorteó los cuerpos de otros compañeros y se armó de paciencia. Unos kilómetros después había contactado con el grupo en el que figuraban la mayoría de los favoritos, los Kahlefeldt, Don, Docherty, Robertson, Marceau, Gaag...
Por delante marchaba un grupo de triatletas sin opciones de triunfo porque solo llegaron con 30 segundos a la transición al sector de carrera a pie. Al saberse ya un peldaño por encima del resto gracias a sus dos últimos años asombrosos, Gómez Noya se puso a tirar con confianza desde el principio.
El 10.000 a pie se dividía en cuatro vueltas a un circuito de 2.500 metros. «En la segunda intenté escaparme, pero Kahlefeldt se vino conmigo. En la tercera lo probé con todas mis fuerzas y lo conseguí. Es tan especial ganar en Australia...», explicó Gómez Noya, que se había colgado la plata en la anterior cita en Mooloolaba. Su triunfo en uno de los templos del triatlón mundial supone el primero para un deportista del hemisferio norte en los seis últimos años.
Aunque el tiempo solo sirve como cierta referencia al afrontar con ventaja los kilómetros finales, Gómez Noya hizo el último diez mil en 30.29, menos que ningún otro en un día con unos 28 grados de temperatura.
Robertson, fuera de Pekín
Al margen del triunfo de Gómez Noya, que el domingo competirá en Ney Plymouth (Nueva Zelanda), la prueba de Mooloolaba confirmó que el tricampeón mundial Peter Robertson se queda fuera de los Juegos de Pekín. La australiana Emma Snowsil se llevó el triunfo en la carrera femenina, en la que la triatleta de Cee Pilar Hidalgo fue trigésima tercera.