«Yo entrenaba bien, pero luego no llegaba a ese nivel»

P. G.

DEPORTES

11 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ángel Lafita pasó de titular en pretemporada al banquillo meses después. Pero regresó de la grada por la puerta grande. -Qué malo era usted antes y qué bueno es ahora... -No tiene nada que ver. Ni antes era tan malo, ni ahora soy tan bueno. Antes me ponían en un extremo y ahora en el otro. Siempre he sido el mismo jugador, pero sí es cierto que la confianza hace mucho en un jugador. Quizás haya sido el cambio tan brusco que he pegado de confiar mucho en mí. -¿De la noche a la mañana cambia uno tan bruscamente? -Sí, esto ha sucedido más o menos. -Ese gran secreto que se tienen Lotina y usted, ¿está relacionado con su forma de entrenar y competir? -Sí, podría ser algo de eso. Yo entrenaba bien, pero luego no llegaba al nivel de los entrenamientos durante los partidos. Pero después del Espanyol me empezaron a salir las cosas y cuando comienzan a salir parece que sale todo rodado. Ahora mismo me sale todo muy bien. -Usted ha triplicado su récord de goles en Primera. -Je, je, no era muy difícil, porque era un solo tanto... Ahora estoy con la racha tonta que tiene cualquier jugador y espero que no pare. -Y lo bien que le viene al Deportivo. -Sí, sí. Llevamos ahora un colchón de dos puntos con respecto al descenso y cada jornada que pasa intentamos arañar alguno más respecto a la zona baja y eso es lo principal.

-Qué malos presagios había ayer en Mestalla a la media hora. Parecía que el Valencia les iba a ganar por goleada.

-Sí, parecía. Se nos puso muy complicado el partido. Ellos metieron sus dos goles muy rápido, luego nos estaban tocando la pelota de lado a lado y se veía muy difícil el partido. Pero luego el gol de Sergio nos dio mucha moral. -Ellos se vinieron abajo. -Mucho. Quizás demasiado. Daba la impresión de que estaban tocados anímicamente. Y la afición tampoco les ayudó mucho. Les silbó a la mínima. Por eso nos ayudó el gol de Sergio. Y a partir de ahí, fue mérito nuestro. El final de la primera parte y la segunda fue nuestra.