En los malos tiempos, pocos quieren hablar. Si la postura del club opta por el mutismo, la mayor parte de jugadores también han seguido esta vía. Ayer en el regreso de Madrid, solo once de los dieciocho jugadores que viajaron, llegaron a Peinador. Los dos días de descanso concedidos por López Caro les permitieron a muchos de ellos evitar el bochorno de la vuelta a casa ante su afición.
Fernando Sales, Perera, Vara, Rubén, Mario Suárez, y Luis García no estaban en el vuelo que llegó ayer al mediodía a Vigo. A estos se les había adelantado Goran Maric, para estar con el filial. Del cuerpo técnico el único ausente fue Juanjo Maqueda ya que López Caro sí aterrizó con el resto de la expedición. Los dos capitanes que viajaban con el grupo, Esteban y Jorge Larena, rehusaron hacer declaraciones a pesar de la gravedad de la situación del equipo.
El jugador que no tuvo reparos en dar la cara, a pesar de su expulsión, dijo que era el momento de ser valientes. «Ahora más que nunca hay que dar la cara e ir de frente. Hay que ser fuertes y estar todos muy unidos. Tenemos que ganarle al Albacete». Sobre la posibilidad de que la derrota ante el colista pudiese significar la destitución de su entrenador dijo que «hay que estar unidos y no pensar en más cosas. Necesitamos a la afición y por haber perdido todavía más».
Recurso a su sanción
En cuanto a su expulsión en Chapín apuntó que espera que el club recurra esta tarjeta roja ya que la considera injusta. «Todavía no he podido ver las imágenes de televisión de la jugada pero tengo claro que si hay falta es suya, nunca mía. Pienso que el culpable de mi tarjeta roja fue el cuarto árbitro porque el asistente me comunicó que en ningún momento le había dicho nada al árbitro. Espero que el club recurra y que pueda jugar contra el Albacete». El lateral cree que de estar los once en el campo y de no haber sido expulsado «todo podía haber sido muy diferente».
Fue el único ayer que lanzó un mensaje a la afición. «Pido a la afición que crea en nosotros pese a que estamos atravesando por el momento más difícil desde que comenzó la temporada. La única salida es seguir trabajando. El ascenso está muy difícil pero tenemos que ir partido a partido sin pensar más allá del siguiente fin de semana», concluyó el brasileño.