Con un irónico «¡qué ganas tenemos!» saludó Miguel Ángel Lotina en la sala de prensa del estadio almeriense la primera pregunta sobre su hipotética destitución después de esta última derrota.
«Lo único que me fastidia es haber perdido un partido que tuvimos para ganar y en el que quizá el empate habría sido lo más justo. Solo eso, porque me he cansado de decir que mi futuro me importa muy poquito, solo el del Deportivo. A ver si lo terminamos de entender», espetó a los periodistas presentes en la sala.
Con eso zanjó el asunto y evitó cualquier otra incursión en un asunto escabroso para él, incierto a día de hoy y con el que se va a especular durante toda la semana. Al menos -si no se produce antes un cese- hasta el partido del próximo domingo, que el Deportivo jugará en Riazor contra el Valladolid.
Sobre este particular iba a ser consultado Lendoiro en la zona mixta del estadio de los Juegos Mediterráneos, pero, una vez más, el máximo responsable del Deportivo eludió su responsabilidad y dejó con la palabra en la boca a los medios de comunicación.
Ahora, Lotina piensa únicamente en sacar al equipo de la situación en que se encuentra. Su receta: «Estar muy unidos, seguir trabajando y corregir defectos». Y ahí entra de lleno en lo que considera la clave de esta última derrota, un fallo táctico en el minuto 88 que costó el partido a los coruñeses.
«El problema -explicó- es que un fuera de banda a nuestro favor no puede acabar en una falta al borde del área para ellos. En la falta te pueden ganar y marcarte un gol, pero con la altura que tenemos arriba, con Taborda y tal, no puede ser que concedamos una contra clara en el minuto 88 en un saque de banda, y que tengamos que hacer esa falta para cortarla. Es difícil entender esos errores en un equipo de Primera. Pero en fin -reflexionó-, seguramente el aspecto anímico es fundamental, y si hubiesemos estado bien de ánimos podríamos haber ganado. Pero los nervios, la tensión, hacen que perdamos».
Lotina no quiere escudarse ahora en la necesidad de fichar que tiene el Deportivo. «Muero con mis ideas -afirmó-, no echo las culpas a los fichajes, trabajo con lo que tengo y confío en la plantilla. Nada más. En ningún momento voy a decir nada que pueda desviar la atención», dijo antes de quitarse «el sombrero» ante lo que está haciendo el Almería en Primera División.
Por su parte, el entrenador del Almería, Unai Emery, comentó que «el objetivo de ganar se ha cumplido», aunque reconoció que «el desarrollo del partido no ha sido» el deseado. Sobre el nivel del Dépor dijo que no le ha sorprendido y que ha visto enfrente «un digno rival, que también ha tenido, si cabe, más ocasiones que el Almería, y hay que reconocerlo».