Una marcha celeste muy irregular

Juan Villar

VIGO

El Celta ha pagado un comienzo de Liga muy malo, pero con la llegada de López Caro en lugar de Stoichkov no ha encadenado aún dos victorias consecutivas

21 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La irregularidad es el calificativo que mejor define la marcha del Celta justo cuando la Segunda División ha alcanzado el ecuador de la competición. El equipo de Juan Ramón López Caro ha finalizado la primera vuelta a tres puntos de los puestos de ascenso, que no es una mala situación ya que quedan todavía muchísimos puntos en juego. Y como dice el entrenador céltico: «Lo importante es estar metido en la pelea cuando falten diez jornadas para el final».

El problema son las sensaciones de juego que está dejando el equipo vigués en esta segunda vuelta. Necesita enlazar una buena racha de resultados para engancharse de forma definitiva, y por contra tiene el problema de que con tres resultados negativos se quedaría rezagado cuando el margen de maniobra empieza a ser cada vez más reducido.

Esta irregularidad comenzó ya desde las primeras jornadas, con Stoichkov en el banquillo, y continuó con López Caro.

Cifras similares

El Celta ha mejorado su juego con la llegada del técnico andaluz respecto a las sensaciones que mostraba con el búlgaro, sin embargo lo que importa son los números y estos no son muy diferentes: 22 puntos en 14 partidos con López Caro (1,57 de media) y 10 puntos en 7 encuentros con Stoichkov (1,42).

Los vigueses tuvieron que ir a remolque desde el principio, al sumar solamente un punto en las tres primeras jornadas, lo que ya les situó a seis puntos de los puestos de ascenso. Esa mala racha inicial dio paso a la única vez en toda la temporada en la que los celestes consiguieron enlazar dos victorias consecutivas, gracias al triunfo por 0-1 en El Ejido en la cuarta jornada y el 2-0 contra Las Palmas en la quinta. La incapacidad de enlazar en más de una ocasión dos o tres triunfos seguidos es uno de los factores que impiden que el Celta se enganche a la cabeza.

Diez partidos sin perder

Hristo Stoichkov fue destituido tras la séptima jornada, después de ganar al Xerez en Balaídos (3-1), con el equipo en la undécima posición de la tabla y a seis de la tercera plaza. Con el relevo en el banquillo el Celta encadenó otros nueve partidos consecutivos sin perder, lo que supuso diez en total contando el último encuentro dirigido por el búlgaro.

El problema de esta buena racha es que se produjeron más empates que victorias (6 igualadas por 4 triunfos) y cuando uno está rezagado, sumar de uno en uno no sirve para avanzar. Aún así, pasito a pasito el Celta fue recortando distancias y en la decimosexta jornada consiguió situarse a dos puntos del tercer clasificado, que ya por entonces era el Sporting de Gijón.

Cuando los celestes tenían la oportunidad de engancharse por fin, fallaron en la visita a Cádiz (3-1) que cortó la racha de partidos sin perder.

El retorno de Lequi y Perera

La primera fase de la temporada estuvo marcada por la llegada de muchos fichajes nuevos de última hora que tuvieron que irse acoplando y por la situación de varios jugadores a los que Stoichkov no incluyó en ninguna convocatoria: Contreras, Lequi y Perera. Con el delantero extremeño contó el búlgaro en su último partido.

López Caro contó con todos y con el tiempo tanto Lequi como Perera acabarían convirtiéndose en dos jugadores muy importantes: el defensa argentino titular indiscutible y el delantero como máximo goleador del equipo actualmente gracias a sus siete dianas.

El técnico lebrijano ha ido experimentado diferentes sistemas de juego y ha ido variando a los jugadores en algunas posiciones: Vara por Lucas y viceversa, Esteban por Pinto, Agus por Roberto Lago, Mario Suárez por Jorge Larena y Perera por Diego Costa.

Del 4-4-2 al trivote

En cuanto al dibujo táctico, López Caro comenzó implantando un sistema de dos delanteros, durante muchos partidos, con Canobbio en la banda izquierda. Acabó claudicando y pasando al uruguayo a su puesto natural en la mediapunta, recuperando así el 4-2-3-1.

El Celta cerró la primera vuelta con un trivote este sábado en Vitoria, que parece más una medida provisional ante las molestias que ha tenido Canobbio los últimos días que a un sistema que vaya a tener continuidad.

Esta primera mitad del campeonato también ha estado marcado por las numerosas expulsiones (Rubén, Lequi, Diego Costa...) y las lesiones de Peña y Roberto Sousa.