Luciano Moggi sigue siendo el padrino del fútbol italiano. A pesar de su inhabilitación durante cinco años, el ex dirigente del Juventus ejerce su influencia sobre los funcionarios de los clubes y de la federación. Así se desprende de las nuevas grabaciones telefónicas practicadas al cerebro del amaño de partidos destapado en el 2006, según informó La Gazzetta dello Sport .
La Fiscalía de Nápoles decidió ampliar sus investigaciones y la federación, que exigió los documentos, contempla abrir un nuevo proceso contra el ex dirigente. «La asociación criminal de Moggi para la manipulación del fútbol italiano nunca dejó de existir», constata este periódico deportivo.
Moggi y sus cómplices fueron encontrados culpables del mayor escándalo de manipulación de la historia del calcio.