Superó a Toronto después de que en el primer partido Memphis se deshiciera sin problemas del Estudiantes
12 oct 2007 . Actualizado a las 03:29 h.El Real Madrid esgrimió la casta de los grandes clubes del baloncesto europeo y se unió al exclusivo club de los equipos de este lado del Atlántico que han ganado ante un rival de la NBA, los Toronto Raptors, que salió del choque igual que Memphis de la pista del Unicaja el martes pasado (102-99) y que Philadelphia, hace un año, del Sant Jordi (104-99). Fue el broche de oro de una jornada que no había comenzado demasiado bien, ya que el Estudiantes-Memphis, que acabó con un contundente 73-98 a favor de los americanos, no respondió a lo que esperaban los aficionados.
El segundo plato de la jornada reconcilió a los quince mil espectadores que llenaban las gradas. El Madrid se hizo con la victoria tras un partido muy competido. Comenzó por detrás en el marcador, pero en el segundo cuarto igualó el duelo gracias a la dirección de Raúl López y Sergio Llull, y ya no permitió despegarse a los Raptors en el marcador. Es más, la aportación de Bullock, que terminó el encuentro con 27 puntos, y el propio Llull con 17 permitió al equipo blanco abrir pequeñas brechas y mantener la iniciativa en el resultado hasta los instantes finales. El italiano Bargnani, con 23 puntos, fue el máximo anotador de Toronto, con Garbajosa que encestó 15 puntos y Calderón, seis.
Hace 19 años el Madrid de Petrovic perdió ante los Celtics de Bird por 111-96, pero las diferencias entre Europa y Estados Unidos se han acercado tanto que, aunque sea en pretemporada norteamericana, en sólo dos días el equipo de Gasol y Navarro y el de Garbajosa y Calderón, que continúa progresando en la NBA, han sido derrotados por dos de los mejores equipos ACB.
Estudiantes-Memphis
En cambio, la afición no se divirtió en el partido que abrió la jornada. El Palacio sólo levantó la voz para abuchear a Milicic por su histórica rajada contra los árbitros tras la eliminación de Serbia en el Eurobasket, para aplaudir a la pareja española, y para reclamar a Navarro durante el tercer cuarto, porque el escolta catalán sólo había jugado 10 minutos.
Pau Gasol acabó con 12 puntos en 20 minutos y medio, y Navarro se despidió con sólo seis puntos y cuatro asistencias. Los silbidos e insultos a Milicic, cuando el serbio anotaba una canasta o se disponía a lanzar tiros libres, y los gritos y aplausos en favor de Juan Carlos Navarro, cuando Memphis ganaba por 37-66 y su entrenador no contaba con él, fue lo único que sonó con fuerza en el Palacio de los Deportes durante un choque con poca historia. El Estudiantes cedió por su evidente inferioridad y porque pensaba en que, casi sin descanso, el sábado debía enfrentarse al Barcelona en la Liga ACB.