«Soy una fan incondicional de las cartas de amor»

ANGÉLICA MARTÍNEZ

CULTURA

La actriz norteamericana estrena hoy la comedia romántica Posdata: te quiero, junto al héroe de 300, Gerard Butler.

11 jul 2008 . Actualizado a las 13:22 h.

A Hilary Swank le encantan las historias de amor, pero la industria cinematográfica siempre piensa en ella para los dramas, el género que la llevó a recoger dos Oscar por las duras películas Boys Don?t Cry y Million Dollar Baby. Ahora, la actriz estadounidense cambia de registro en la romántica comedia Posdata: te quiero, que hoy se estrena en las pantallas españolas y en la que pierde al amor de su vida, papel que encarna otro duro del celuloide, Gerard Butler, popular entre el gran público por su interpretación del rey espartano Leónidas en a adaptación cinematográfica de la novela gráfica dibujada por Henry Miller, 300.

Actriz porque la interpretación «me alimenta como ser humano», Swank no descarta en el futuro dar el paso a la dirección y también a debutar como guionista, aunque de momento se limita a actuar y a esperar que el público la acepte en la comedia. Por ella no va a quedar, porque la protagonista de La cosecha piensa seguir intentándolo «siempre y cuando sean buenas historias», advierte.

-¿Qué pensó cuando leyó «Posdata: te quiero»?

-Ese guión cambió mi forma de ver la vida. Después de leerlo pensé que era una llamada de atención, recordé lo importante que es decir «te amo» a la gente que quieres, vivir el presente y no dejar nada para mañana. Es una gran historia de amor con la que todos nos identificamos porque habla de encontrar el amor perdido, de enfrentarnos con la muerte y con la ruptura sin perder la alegría de vivir.

-Es la segunda vez que trabaja con Richard LaGravenese, con el que hizo «Diarios de la calle».

-Estar con alguien creativo y establecer una buena relación no tiene precio. Estoy muy agradecida a Richard por contar conmigo en sus proyectos, es uno de mis guionistas favoritos -creó los libretos de El rey pescador y Los puentes de Madison, entre otros- y como cineasta  tiene un gran talento. Somos buenos amigos.

-¿Es cierto que sufrió un accidente en la escena de estriptís que hace Butler?

-Fue una toma tan divertida... Entre risas y lágrimas me golpeé la cabeza, pero no sabía con qué... El director no hacía más que preguntarme qué había pasado.

-Es una película para llevar el pañuelo ¿Cómo se preparó para tanto sentimiento y emotividad?

-No fue tan difícil como con A Million Dollar Baby o Boys Don?t Cry. No tuve que entrenar para poner diez kilos de músculos y tampoco me hice pasar por un hombre. Sí tuve que aprender a caerme en el momento adecuado, a mantener el ritmo del humor y a responder emocionalmente a los momentos dramáticos. Fue complicado porque no soy una actriz cómica y la comedia es, de verdad, el género más difícil. El director supo cómo guiarme en cada momento.

-Recibir cartas de amor es la base de esta película.

-Soy una incondicional de las cartas de amor. En la era del correo electrónico se han convertido en algo muy especial, son un arte que se está perdiendo y cuando alguien se atreve a escribir una, se convierte en un artista.  Los sentimientos que puede provocar una carta de amor son imposibles de sentir de otra manera.

-¿Cómo le diría a su pareja que le quiere?

-Le llevaría el desayuno a la cama, con un periódico y un buen libro. Llevo un año prácticamente sin descansar, y estar en la cama sin hacer nada es un placer con el que sueño. He estado trabajando mucho, viajando, y no he tenido ni un minuto para mí.

  

Del espacio a las estrellas

-Además de la interpretación, ¿consideró alguna vez hacer otro trabajo?

-A los seis años pensé en ser astronauta. Excepto ese momento de debilidad, siempre he querido ser actriz. Lo decidí a los nueve años y desde entonces he estado persiguiendo ese sueño.

-¿Por qué se decantó por este oficio?

-Tuve un profesor de arte dramático que nos enseñó lo maravilloso que era meterse en la piel de distintos personajes, sentir a través de ellos... Desde ese momento no hubo vuelta atrás para mí, ya no me imaginé haciendo otra cosa.

-¿Qué planes de futuro tiene?

-No planeo todo lo que hago. Me gusta correr riesgos, improvisar y sorprenderme a mí misma con mis decisiones. No sé cuál será mi próximo trabajo, estoy buscando algo nuevo que me inspire. Amo mi trabajo, me gusta enriquecer mi vida con personajes que viven situaciones extremas y que yo jamás experimentaré en la realidad. He aprendido mucho de mí misma y de la vida siendo actriz.