«Reconocería el olor de Galicia con los ojos cerrados»

Pacho Rodríguez

CULTURA

La artista cerrará su gira española en Galicia. Presentará su último trabajo discográfico, titulado «Vida tóxica», en Lugo, A Coruña y Vigo

22 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Luz es tímida y modesta consigo misma, y explosivamente generosa con los demás. Es imposible arrancarle un asentimiento a un elogio. «Sigo aprendiendo», dice como mucho, y cuando toca hablar del resto, como muestra un botón, se sale: «Yo es que oigo el nombre de la Piquer y saco la bandera». Su salud está bien tras haber superado un cáncer de mama durante los últimos meses y su voz no digamos si uno se acerca a ese Vida tóxica , excelente último disco que pasea por teatros españoles. En plena madurez, esta gallega, bañada de asturiana, artista francesa de adopción, sí es la auténtica frontwoman de la música popular de este país. Roquera y poética, expresiva y sentimental, atesora los recursos de una gran voz que ha ganado con los años porque no ha perdido ni un ápice de respeto a su trabajo. Ese que reclama para muchos veteranos que ahí siguen: «En Francia, por ejemplo, mientras yo tocaba en recintos para mil personas, Charles Aznavour llenaba otros de diez mil, con gente de todas las edades, mucha muy joven, y entusiasmada por poder verle».

Galicia será parada y fonda y fin de vuelta de esta aclamada gira. Lugo (30 de abril), A Coruña y Vigo (30 y 31 de mayo, respectivamente), podrán ver cómo se las gasta su paisana cuando lo que respira es el aire de su tierra en estos tres conciertos que han sido organizados por Caixanova.

-Remata esta gira triunfal en Galicia. ¿Le resulta especial cantar en su tierra?

-Hace un año que no paso por allí y, al margen de que siempre es un placer cantar en mi tierra, tiene el añadido de que me gusta reencontrarme con la familia y con los amigos. Me encanta volver a escuchar el sonido de Galicia, su soniquete, su idioma? Siempre digo que, si me dieran vueltas y vueltas hasta perder la noción del espacio, reconocería el olor de Galicia con los ojos cerrados.

-¿Usted es una gallega asturiana o viceversa?

-Me lo preguntan muchas veces: «¿Pero tú qué eres gallega o asturiana?». Y yo estoy encantada con las dos posibilidades. Pero nací en Galicia. Y esas son cosas especiales que se quedan para los restos, porque hay sensaciones que pertenecen a un sitio. De todas formas, hoy estoy en Palencia y me siento bien. No soy de las que andan todo el día pendientes de su raíz.

-¿Cómo le está resultando cantar en un sitio de tanta cercanía como son los teatros?

-Al teatro hemos llegado, precisamente, con la pretensión de tener en cuenta la proximidad de la gente, pero sin perder de vista lo que hacemos. Hay canciones más expresivas, otras, más emotivas y, luego, partes más contundentes y roqueras. Lo más llamativo que veo es que la gente quiere verme, que se agotan las entradas. Veo que sigo sumando público.

-Es lo normal, teniendo en cuenta que cada vez canta mejor, ¿no?

-No me quejo de cómo me ha ido, pero yo no sé cómo se hace eso del autobombo. Te dan un premio o un reconocimiento y lo agradeces, pero nunca he pensado que haya llegado a la Luna. Hay gente que hace otras cosas que salvan vidas y eso sí que es importante.

-Con su experiencia, ¿cómo se plantea un concierto en la actualidad?

-Los conciertos son efímeros. Eso que haces en una noche se queda en el limbo. Es muy frágil. Además, siempre hay alguien que lo hace mejor.