Los empleados de Novacaixagalicia que el próximo mes de agosto se integren en el futuro banco que controlará el 100?% del negocio de la actual caja lo harán en las mismas condiciones laborales de las que disfrutan ahora. Esa fue la oferta que ayer trasladó la entidad a los sindicatos y que se discutirá en una mesa de negociación a partir del próximo miércoles.
El comité valoró ayer positivamente la noticia, aunque los portavoces de Csica, Comisiones Obreras, CIG y UGT reclamaron «prudencia» hasta que el acuerdo esté firmado. La caja quiere cerrar el capítulo de personal este mismo mes. Y para ello ofreció a sus empleados un modelo similar al que utilizó Caixa Bank, la ficha bancaria de La Caixa. Los trabajadores disfrutarán del mismo sueldo y las mismas condiciones en el futuro banco. Pero antes será preciso pactar un ahorro de personal superior a los 43 millones de euros, para el que será preciso ajustar gastos extraordinarios como dietas, viajes o representaciones.
300 bajas más
La plantilla tendrá que recortarse más de lo previsto. Al tijeretazo de 1.200 empleos pactados en la fusión se sumarán ahora cerca de 300 más. El Banco de España exigía 500, pero la caja espera poder recortar esta cifra.
De los cerca de 8.000 empleos que llegaron a sumar Caixa Galicia y Caixanova, quedan hoy apenas 6.900, tras las prejubilaciones. Al margen de la reducción de 1.200 acordada en la fusión, desde febrero de este año cerca de 80 empleados han pactado su baja voluntaria.
Ayer, los portavoces de NCG transmitieron a los sindicatos que habrá otro plan de bajas incentivadas con indemnizaciones superiores a los 45 días por año trabajado. Y que con esta estrategia confían en reducir la plantilla en al menos 200 personas.
La próxima semana tendrá lugar el consejo de administración que deberá aprobar la conversión de Novacaixagalicia en un banco. La asamblea general ratificará la medida en julio. Y un mes después el banco podría estar plenamente activo, aunque tiene tiempo hasta septiembre.
Ayer, la dirección de Novacaixagalicia expresó su confianza en que el proceso de negociación de este ajuste con el personal cuente «con el máximo nivel de consenso» entre los sindicatos.