Un policía reduce a dos cacos que llevaban días durmiendo y robando en su casa de Oleiros
A CORUÑA
El trabajo era demasiado fácil para los cacos. Todos los objetos de valor ya estaban metidos en cajas por el propio dueño, que tenía prevista una mudanza antes de acometer unas obras. Así, la televisión ya les esperaba desenchufada y recogida, igual que el DVD o la minicadena. Los ladrones solo tenían que agarrar y llevárselo sin necesidad de buscar en los cajones.
Y, lo vieron tan sencillo, que comenzaron entonces a desmontar la grifería y los radiadores en esa casa supuestamente abandonada del municipio de Oleiros. Pero la vivienda estaba siendo objeto de una mudanza, llevaba dos semanas sin visitas y el pasado domingo el dueño, un agente de la Policía Nacional, regresó para recoger las cajas. «Me topé con las ventanas abiertas, entré y comprobé que me habían robado varias cosas», señala Ramón, dueño de la casa. Rápidamente, se dirigió al cuartel de la Guardia Civil de Oleiros para presentar la denuncia y regresó a su domicilio. Había descubierto un colchón colocado en el suelo, por lo que dedujo que los ladrones, además de apropiarse de determinado material, habían pernoctado en su vivienda.
Escondido
Pensó entonces en esconderse en los matorrales que colindan el inmueble, pero no tuvo tiempo, porque en ese momento dos jóvenes subidos a una scooter llegaban a la casa. «Me quedé dentro, desde donde vi cómo uno de ellos saltaba el muro y entraba por la ventana», señala Ramón. La Guardia Civil no llegaba y al final acabó siendo él quien detuvo al joven de 19 años. Se identificó como el propietario de la casa, como agente de la Policía Nacional y como dueño de las zapatillas deportivas que, en ese momento, vestía el asaltante. Ramón se incautó de una navaja y de unos gramos de hachís. «El otro, de 14 años, se cansó de esperar y fue a buscar a su compañero». Y corrió la misma suerte.
El agente considera que los cacos no tenían muchas luces. «La casa está plagada de motivos de la Policía Nacional, había camisas del cuerpo a la vista, fotografías? Si no son muy tontos, tenían que darse cuenta de que allí vive un poli». Hasta la fecha, la Guardia Civil apenas ha recuperado un casco de moto y una cazadora. «Me reconocieron que llevaban durmiendo cuatro o cinco noches en aquel colchón», apuntó Ramón. Creían que no sería visitada en mucho tiempo, porque delante del inmueble hay un cartel de «Se vende». «Pero lo que está en venta es el solar de al lado», matiza el policía.