De colocadores de pladur a banda de ladrones de ropa

Juan Fariña A CORUÑA/LA VOZ |

A CORUÑA

La policía cerca durante 18 horas a los presuntos miembros de una red delictiva en el barrio de las Flores

11 may 2010 . Actualizado a las 11:50 h.

Robar ropa suele ser una actividad de poco riesgo para el delincuente. Mientras el valor de lo sustraído no supere los 400 euros, los amigos de lo ajeno incurrirán en una falta y no en un delito que podría dar con sus huesos en la celda. En este caso la táctica de las fuerzas de seguridad pasa por atesorar la suficiente paciencia para esperar a que los delincuentes reúnan el fruto de una serie de pequeños actos delictivos. Un modus operandi que suelen seguir las bandas organizadas: primero realizan numerosos hurtos y luego venden en conjunto todo lo reunido. Esta situación podría explicar la situación vivida por un grupo de personas de nacionalidad rumana que presuntamente se dedicaban al robo de ropa, y que fueron detenidos por la policía en una intervención que comenzó el pasado viernes por la noche y finalizó el sábado por la tarde.

Los presuntos ladrones llevaban cerca de tres meses residiendo en la calle Azahar del barrio de las Flores con la coartada de que se dedicaban a colocar pladur en el nuevo centro de Ikea en A Coruña -«aunque pocos vecinos lo creían, ya que acostumbraban a salir de casa pasadas las once de la mañana», explica una vecina que reside en el mismo portal que los detenidos-. La historia del pladur se vino definitivamente abajo el viernes por la noche, cuando varios agentes de la Policía Nacional rodearon el edificio y procedieron a la detención de la media docena de individuos.

Encerrados en el piso

Dos de ellos fueron detenidos en la calle, cuando, según testigos presenciales, salían de una furgoneta que presuntamente utilizaban para transportar el fruto de sus robos. Sin embargo, el resto consiguió escabullirse escaleras arriba y encerrarse en el piso en el que vivían de alquiler. Ahí empezó la espera de la policía, que desde el viernes noche hasta el sábado por la tarde montó guardia alrededor del edificio unas dieciocho horas hasta que consiguió acceder al inmueble y proceder a la detención del resto de los presuntos miembros de la red delictiva.

Aunque la Policía Nacional declinó ayer comentar los detalles de la intervención y señaló que los datos sobre esta detención se facilitarían hoy, los vecinos señalaron que los miembros de la banda siempre habían tenido un trato correcto con el resto de los habitantes del edificio, y que sus edades estaban situadas alrededor de la treintena.