Multitud en la Herrería de Pontevedra y fiesta en la plaza Roja de Santiago

La Voz

A CORUÑA

27 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El epicentro de la hinchada de Pontevedra fue la plaza de la Herrería, donde, entre las múltiples banderas constitucionales y camisetas de la selección (ninguna dorada), sobresalía algún tricornio como emblema de lo español. Esta zona del casco viejo pontevedrés congregó a unas mil personas, cuyos gritos rebotaban en las viviendas de la plaza.

El famoso grupo musical Los Diablos, de los años sesenta, esperaba el final del partido en un palco cercano. Con su música se celebró el pase de España a la final en la noche pontevedresa.

Peregrinación en Lugo

En Lugo, la Fonte do Rei fue el lugar de celebración de la victoria de la roja, especialmente por parte de quinceañeros. Desde allí iniciaron una espontánea peregrinación por la Avenida Ramón Ferreiro en dirección a la Muralla. Hubo alguna trifulca entre los hinchas y los conductores que no podían avanzar.

Uno de los lugares más concurridos de Ferrol fue la plaza de Amboage, donde una de las cafeterías ubicó una gran pantalla en el exterior. Durante la primera parte, los comentarios más extendidos entre los aficionados ferrolanos era que el partido se iba a dirimir en la prórroga, pero pronto celebraron la ventaja de los jugadores de Luis Aragonés.

En Santiago fueron muchos los puntos de encuentro para ver el partido en compañía, pero el centro de reunión tras el 0-3 de la semifinal fue la Plaza Roja, colapsada por el tráfico y la muchedumbre compostelana.