Tres mujeres denuncian al profesor de una academia por tocamientos

A CORUÑA

16 abr 2008 . Actualizado a las 11:18 h.

Tres jóvenes han presentado una querella criminal por un delito contra la libertad sexual contra un profesor de un centro de estudios coruñés al que acusan de haberles realizado tocamientos. La abogada Cristina Martínez Fernández, que representa a las tres denunciantes, explica que temen que esos tocamientos indeseados se hayan grabado, porque la mesa que utilizaba como camilla está frente a una cámara que se usa en el curso en el que participaban y porque una alumna encontró una web con desnudos de mujeres en la que aparecía el nombre de esa academia.

Según el relato que se realiza en la denuncia presentada en el Juzgado de Instrucción número 5, una de las mujeres se matriculó en un curso que comenzó el pasado 9 septiembre, y se indica que el primer día el maestro le dijo que la notaba tensa y que la siguiente semana se presentase una hora antes para hacer relajación para recuperar la voz. Ese sábado, según la denuncia, le practicó masajes en cabeza, hombros y pies y después le ofreció trabajar como profesora de cursos de oratoria. Asimismo se indica que el profesor le aseguró que para ello tendría que practicar una terapia que le había enseñado una psicóloga y que consistía en un masaje que estimulaba los receptores nerviosos de la piel. Además, la citó para el 26 de septiembre y cuando la chica se presentó cerró la puerta del centro, bajó la verja, puso música suave, le pidió que se sentase en una silla y comenzó a realizarle masajes, de los que dijo que le podían provocar todo tipo de reacciones, por lo que la chica comenzó a asustarse y le comentó que prefería dejarlo para otro día.

Gritos

La joven afirma que el profesor le explicó que era mejor acabar y le pidió que se tumbase y se desnudase para poder continuar, por lo que optó por tumbarse boca a bajo, pero sin quitarse la ropa. En la denuncia se recoge que ante esta situación el denunciado le gritó que si no tenía contacto con su piel el masaje no era efectivo, por lo que ella aceptó quitarse la camiseta y él comenzó a masajear su espalda, le desabrochó el sujetador y comenzó a tocarle los pechos desde la espalda. La chica, se recoge en la querella, reaccionó incorporándose y rompiendo a llorar y el profesor le dijo que «era una reacción normal y que eso significaba que tenía traumas con el desnudo o con algún otro hombre y que el podría curárselo con esa terapia, ya que había curado a otras mujeres, incluso de anorgasmia». Ella optó por pedirle que lo dejara para otro día y se indica que comenzó a abandonar las clases, aunque fue unos días para hablar con otras compañeras para saber si les había pasado lo mismo.

Otra de las denunciantes relata que la abordó diciendo que la notaba traumatizada y que era necesario mejorar la voz, por lo que le ofreció clases particulares con la misma terapia innovadora. La chica accedió a ir, fuera del horario del curso, en noviembre y relata que el profesor puso música suave, apagó las luces y cerró la puerta con llave y tras masajearle la cabeza, le pidió que se quitase la blusa.

Ante esta situación, se indica en la denuncia, la chica comenzó a llorar e intentó marcharse, pero el profesor la abrazó y le dijo que tenía muchos traumas, en concreto uno de índole sexual y que tenía que desnudarse como habían hecho sus compañeras. La alumna intentó, sin éxito, abrir la puerta y esquivó con un manotazo el tocamiento del pecho, pero fue retenida por el profesor, quien le bajó las mallas y las bragas, tocándole las nalgas. También explica la joven que logró subirse la ropa, pero el hombre le dijo que necesitaba un masaje vaginal e intentó tocarle por encima de la ropa, la obligó a sentarse en una silla, le quitó un zapato y le subió una malla hacia el muslo, pero ella se resistió y mientras el hombre fue al baño consiguió salir del local.