La ordenanza contra el botellón castigará el alboroto con 1.500 euros

A CORUÑA

El gobierno local duda si incluir la prohibición de vender alcohol por las noches «por falta de competencias»

21 dic 2007 . Actualizado a las 04:47 h.

En la última junta de gobierno del año, conforme al calendario anunciado por el alcalde, Javier Losada, y su socio de gobierno, Henrique Tello, el Ayuntamiento dará luz verde hoy a la nueva normativa antibotellón, que pasará a ser conocida oficialmente como la «ordenanza local sobre protección de la convivencia ciudadana y prevención de actuaciones antisociales en el espacio público».

La nueva norma, que será, según los socios del gobierno local, «una herramienta para que la Policía Local pueda garantizar de verdad la conciliación del derecho a la diversión de unos con el del descanso de otros», se condensa en cuatro folios que deberán ser refrendados por el pleno municipal en su primera sesión del 2008.

La intención de socialistas y nacionalistas es que el documento marco llegue a todos los colectivos interesados en los próximos días para fomentar al máximo la participación ciudadana y mejorar la normativa con aquellas alegaciones que se estimen oportunas.

En la ordenanza que finalmente verá la luz en la mañana de hoy se recogen sanciones económicas de entre 1.500 euros y tres mil, una cuantía idéntica a la recogida en el resto de la normativa municipal y cuyo importe en cada caso dependerá de la gravedad de la infracción.

Así, la falta leve, aquella que signifique un alboroto acompañado de desobediencia a las fuerzas del orden público, será castigada con 1.500 euros, unas doscientas cincuenta mil pesetas, aproximadamente.

El reglamento municipal tampoco prohibirá de forma expresa el consumo de alcohol en la calle. «Lo que se regula es la generación de molestias asociada al consumo de bebidas. Uno puede tomar una caña en la calle con unos amigos, pero lo que no se puede es molestar a los vecinos», afirman fuentes municipales.

También es probable que no se prohíba la venta de alcohol en horario nocturno, «porque es algo sobre lo que no tenemos competencias», aunque los socios de gobierno deberán tomar una decisión definitiva en la junta de hoy.

La ordenanza pretende además hacer homogéneo el cumplimiento del reglamento en toda la ciudad, «porque son iguales los vecinos de la plaza de María Pita, los del Humor o los de la plaza de Pablo Iglesias», e incluirá una reflexión sobre el fenómeno del botellón -aunque sin mención expresa- en el preámbulo del documento.