La conservación de la mayoría de los BIC de la zona es deficiente

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Ninguno de los que está en manos privadas tiene calendario de visitas

13 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La mayor parte de los Bens de Interese Cultural de la Costa da Morte que figuran en el registro de la Consellería de Cultura incumplen la actual legislación bien porque su estado de conservación es malo o porque están en manos privadas y sus propietarios incumplen la obligación permitir las visitas del público en determinadas ocasiones. La declaración de BIC del Pazo de Meirás, en Sada, ha provocado incluso manifestaciones para que se cumpla el calendario de apertura. En la Costa da Morte hay siete construcciones en esta misma situación y nadie ha reclamado el cumplimiento de la normativa.

La falta de actuaciones para la defensa del patrimonio no son exclusivas de estos tiempos de crisis. En la zona hay al menos dos construcciones registradas en 1949 de las que no queda prácticamente nada. Es el caso de las Torres de Xallóns, en Laxe, y de las Torres de Viso, en A Laracha.

Las últimas anotaciones en el registro corresponden a los megalitos con pinturas, que son seis, y convierten a Vimianzo en el municipio con más inscripciones en el registro. Solo unos días antes fue anotado el castro de Borneiro, también en marzo de este año. Además de monumentos, en lista se recogen conjuntos, como el casco viejo de Corcubión, o incluso entornos, como el de las Torres de Mens, que también están incluidas en la lista.