Los precios se estabilizan y se aprecia más demanda de apartamentos
06 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La llegada de turistas ya se está dejando sentir en la comarca y tal vez con más fuerza que el año pasado. Entonces el verano no empezó bien. El actual no tiene malas trazas para el mercado de alquiler vacacional, un sector en el que el cliente cada día busca más las ofertas.
Los precios en la zona se han estabilizado después de los dos últimos años, marcados por la crisis económica. Los operadores aseguran que mantienen las tarifas del 2005, sin embargo, las cantidades que se piden en la Costa da Morte se asemejan mucho hoy a las de otros destinos turísticos en Galicia.
Las cifras varían dependiendo de la calidad y tamaño del alojamiento elegido, pero se puede decir que en la comarca el precio de un piso de nueva construcción con dos habitaciones, cerca de la playa, en lugares como Corcubión y Fisterra, se sitúa en torno a los 1.600 euros mensuales. Algo más si la vivienda es mayor.
Menos casas
Desde el portal www.casasfinisterre.com, su titular, Manuel Canosa, explica que este año las reservas de casas han caído mucho con respecto a las de apartamentos. En el primero de esos segmentos no han funcionado ni las ofertas. En la primera quincena de julio se bajaron los precios incluso a la demás, pero no hubo demanda para casas completas. Sí para apartamentos, para los que las reservas en agosto son ya altas.
Y es que pese a las ofertas los precios de las casas es más elevado. Mientas un piso en agosto se puede encontrar por 75 euros diarios, un chalé puede alcanzar los 175 euros por día e incluso pasar de ahí. En Muxía, por ejemplo, hay anuncios de casas a 4.900 euros la quincena, si bien poco tiene que ver con un apartamento una gran vivienda de piedra con todos los servicios y siete habitaciones dobles con balo propio. En Cee, algo más modestas, las hay por 4.100 euros mensuales. Quien no tenga muchos reparos en pasar el verano en una vivienda antigua y alejada de lujos, pero cerca de la playa, las puede encontrar en la zona de la Anchoa por algo más de 1.500 euros al mes o, si lo prefiere, por 65 al día.
También en Malpica hay vivienda a tarifas similares, algo más elevadas las que se piden en Laxe, un municipio que, con Corcubión y Fisterra, concentra una gran parte de la oferta de residencia de verano en la Costa da Morte.
La crisis ha pasado factura, pero son muchos los visitantes que no fallan de año en año. Las agencias sí han notado una reducción de su negocio, explican desde una de ellas, pero no por falta de turistas, sino por un cambio de hábitos. Muchos contratan ya sus alquileres de vacaciones a través de Internet o lo hacen mediante centrales de reservas especializadas. Otros negocian directamente con los propietarios. Si el buen tiempo acompaña, la Costa da Morte puede cerrar un buen verano.