Los afectados anuncian nuevas protestas si se confirma el visto bueno del texto, que obligaría a parar la térmica
28 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Iniciada ya la cuenta atrás para la probable aprobación -mañana- por parte de la UE del decreto del carbón, los trabajadores de la central térmica de Meirama realizaron ayer su primera protesta pública y se prepararon para los actos que, según anuncian, llevarán a cabo si se confirma el visto bueno de Bruselas.
La primera de estas medidas en Cerceda -que se suma a la caravana reivindicativa realizada el sábado por sus compañeros de As Pontes- fue el encierro que realizaron durante toda la jornada en el Concello los miembros del comité de empresa de Meirama.
Los operarios llegaron al Ayuntamiento a primera hora de la mañana y tenían previsto abandonarlo a última hora de la tarde. Entremedias, además de ofrecer una rueda de prensa -acompañados por el alcalde, José García Liñares-, salieron al exterior del edificio para encabezar una concentración a la que se sumaron un centenar de personas. Entre ellas, muchos operarios de la central, un buen número de obreros de las empresas auxiliares, y algunos trabajadores llegados desde Ferrolterra.
Bajo los lemas «Non ao decreto de carbón» y «Nós tamén vivimos do carbón», los afectados quisieron llamar así la atención sobre las consecuencias que tendrá la decisión del Gobierno central de primar el consumo del mineral nacional, en detrimento del importado, que es el que emplean las centrales de Cerceda y As Pontes, y que se verían abocadas a parar.
El presidente del comité de empresa de Meirama, Bautista Vega, recordó que en la actualidad el carbón (tanto el nacional como el importado) solo tiene acceso a alrededor de un 13% de la producción eléctrica nacional, puesto que las energías renovables gozan de preferencia para acceder a la red. «E se agora -explicó- o Goberno reserva un 15% dese total para o carbón nacional, iso significará que o importado non terá xa ningún espazo».
Vega mostró su esperanza en que, finalmente, el asunto no sea abordado mañana en Bruselas, pero explicó que en caso de que sí se trate y de que sea aprobado, emprenderán nuevas movilizaciones y más intensas. «Non estamos en contra de ninguén, pero non pode ser que desvistan a un santo para vestir a outro. O Goberno ten que buscar outra solución», apuntó, asimismo, para acallar las críticas que llegan desde las cuencas mineras.