Laxe, el pueblo más televisivo de la zona

CARBALLO

Un pequeño casco histórico ha logrado sobrevivir al bum urbanístico

26 mar 2010 . Actualizado a las 10:54 h.

Laxe le debe mucho a Portozás. La magia de la televisión transformó la villa bergantiñana en un pueblo de película que toda Galicia -y parte del extranjero- quiso conocer. Las playas «fermosas e feiticeiras» que anuncian grandes carteles en todos los accesos se llenaron de visitantes de la noche a la mañana, y aquellas Mareas Vivas de la pequeña pantalla mostraron al mundo una de las villas más singulares de la zona.

Como consecuencia de la coyuntura general, pero también de la espectacular campaña promocional que supuso la serie de televisión, Laxe vivió como pocos pueblos el bum urbanístico y pasó a convertirse en un codiciado lugar de veraneo. En este caso, la publicidad no engañaba, porque el patrimonio natural, histórico-artístico, etnográfico y cultural de la villa y de todo el municipio están a la vista. Pero, a pesar de que el sector turístico está en clara expansión, el principal recurso económico de Laxe ha sido, tradicionalmente, la pesca. Su puerto da cabida a una de las flotas más importantes de la Costa da Morte -aunque, como todas, ha ido a menos-, y a uno de los dos únicos muelles comerciales -junto al de Brens- que hay en toda la Costa da Morte. La actividad generada en torno al mar y al turismo han propiciado, además, el desarrollo de una considerable iniciativa hostelera, fundamentalmente, y comercial.

Laxe es, además, uno de los pueblos con mejores vistas de la comarca. Ya desde la carretera de acceso desde As Grelas se aprecia una excelente panorámica de la villa, pero vale la pena subir hasta el monte Cornaceiras para contemplar la ría en toda su inmensidad por encima de los tejados. A lo largo del año hay dos fechas de visita obligada, que coinciden con las fiestas patronales de agosto y con la Semana Santa y el Rosario de la Buena Muerte, único en Galicia.