Apelar al patriotismo se ha convertido en Francia en una estrategia comercial que, al parecer, ya empieza a dar sus frutos.
04 mar 2010 . Actualizado a las 19:30 h.Apelar al patriotismo se ha convertido en Francia en una estrategia comercial que, al parecer, ya empieza a dar sus frutos. Si no que se lo pregunten a las industrias lácteas que utilizan como principal reclamo en sus cartones de la leche el hecho de que se trata de un producto nacional y que su consumo representa «un acte citoyen» (un acto de ciudadanía).
Bajo el eslogan, impreso a gran tamaño en los cartones, «Yo quiero la leche de aquí», se esconde una ocurrente campaña publicitaria que busca concienciar al consumidor de la importancia de consumir materia prima producida y transformada en la región.
Se lanzan para ello, impresos en uno de los laterales del envase, mensajes que apunta a que además de un acto de ciudadanía, por cuanto sirve para el sostenimiento del territorio y de los ganaderos de la región, consumir leche de aquí también es un acto más ecológico y más económico.
Estos dos argumentos los justifican en el hecho de que la cercanía entre las fincas productoras y el lugar de consumo, siempre inferior a los 330 kilómetros, minimizan tanto los costes ambientales reduciendo las emisiones de carbono como los económicos al gastar menos que si hubiera que traer la producción de más lejos.