Beiras acusa a los quintanistas y a la UPG de «deturpar» el espíritu y la estructura del BNG

CARBALLO

22 abr 2009 . Actualizado a las 10:49 h.

Las esencias, el espíritu y las reglas internas del BNG están desfiguradas a juicio del que fue el referente con mayor proyección pública de la organización nacionalista durante varios lustros. Xosé Manuel Beiras aseguró ayer en una decena de ocasiones que la «deturpación» se ha instalado en el seno del Bloque al desvirtuar desde la finalidad de los debates internos a los sistemas de elección de sus representantes y su conexión con la sociedad. Para tratar de devolver al frente a sus esencias, Beiras y el Encontro Irmandiño que lidera desvelaron ayer en Santiago su decisión de presentar su candidatura al consello nacional del Bloque en la asamblea extraordinaria que los nacionalistas celebrarán el próximo 10 de mayo.

Los causantes de esa «deturpación» son para el ex portavoz nacional la UPG y el quintanismo, grupos que ahora lideran sendas plataformas para dirigir la nueva etapa abierta en el BNG. «Teñen convertido o proceso aberto nunha especie de primarias presidencialistas á portavocía nacional», denunció Beiras durante la presentación de su candidatura para evidenciar la falta de análisis y debate interno respecto a la derrota electoral y la supuesta pérdida de confianza de la sociedad gallega en los postulados frentistas. Esa estrategia abierta para definir la fuerza de cada corriente en la organización nacionalista lleva camino de «pechar en falso a crise do BNG», auguró, al desviarse la atención sobre las causas del fracaso en las urnas por el personalismo reinante en el debate.

Vuelta al asamblearismo

Frente a esa situación, los irmandiños abogan por regenerar y reforzar las estructuras del Bloque dando la mayor participación posible a la militancia; colegiando las decisiones de la ejecutiva del frente cambiando votaciones y pesos de mayorías por consensos y, sobre todo, abandonando los personalismos, que Beiras asegura han caracterizado y menguado el alcance de las tesis nacionalistas.

Aunque los quintanistas de Máis BNG y la UPG con Alternativa pola Unidade también abogan por la apertura y renovación de la organización, para el ex portavoz nacional «a súa actitude evidencia a pouca credibilidade das súas ofertas». «A sociedade está pendente de ver se hai mutacións nos procesos deturpados no Bloque, porque o máis grave non é cometer erros, senón non recoñecelos», subrayó, para incidir una vez más en la falta de debate interno que asegura sufre la formación que presidió.

Los irmandiños mostraron ayer, además, su disposición a conformar un consello nacional estable y firme para una etapa de transición hasta una asamblea nacional ordinaria, cuya fecha está por determinar, pero que ellos estiman que no debería tardar más de año y medio. En todo caso, esa predisposición no significa intención alguna de pactar antes de que voten los 2.500 delegados elegidos para el encuentro extraordinario del 10 de mayo.

Respecto a sus adversarios internos, Beiras aseguró que una parte del quintanismo es partidaria de pactar con la UPG y otra de romper ese vínculo, al tiempo que considera compatible ser portavoz nacional del BNG y su referente en el Parlamento. «É unha cuestión de coco, de neuronas e capacidade», dijo, pero rechazó que en el futuro coincida el cartel de aspirante a la Xunta con el del interlocutor del consello nacional, para preservar la integridad del proyecto soberanista del nacionalismo, insinuando que no había sido así en la etapa de Quintana.