Como era previsible tras las declaraciones efectuadas por Emilio Pérez Touriño en su visita del lunes a Carballo, la vía de alta capacidad de la Costa da Morte será una autovía, desde el primer momento, entre la capital de Bergantiños y Berdoias. La demanda formulada tras la catástrofe del Prestige para que la AG-55 tuviese continuidad hasta Fisterra se verá, por tanto, parcialmente satisfecha, y además sin la necesidad de pagar peaje, según el compromiso adquirido por el propio presidente de la Xunta de Galicia.
La mesa de contratación se decantó finalmente por la oferta presentada por la UTE Ferrovial Agromán-Taboada y Ramos, que debe acreditar que cumple con las obligaciones previstas en la ley de contratos y con el pliego de licitación de la obra antes de formalizar el contrato con la Consellería de Política Territorial. A partir de ese momento tendrá que elaborar el proyecto constructivo definitivo, que será supervisado por técnicos del departamento autonómico, e iniciar los trabajos. La decisión se tomó, explica el departamento que dirige María José Caride, «logo de avaliar que a oferta máis vantaxosa para o interese público atendendo aos criterios de adxudicación establecidos no prego de cláusulas administrativas é a formulada pola antedita agrupación de empresas».
La autovía Carballo-Berdoias tendrá una longitud de 42,4 kilómetros y costará 219 millones de euros (el presupuesto de partida rondaba los 250). Según las previsiones de la Xunta, el primer tramo, desde la capital de Bergantiños hasta Baio, entrará en servicio en noviembre del 2010, en tanto que el segundo estará operativo a partir de mayo del 2011, seis meses después.
Pero la vía de alta capacidad llegará hasta el municipio de Fisterra. Precisamente para hoy, tras una semana de reuniones en Cee, están convocados en la casa consistorial fisterrana (10.00 a 13.30 horas) los propietarios afectados por las expropiaciones para la variante Cee-Sardiñeiro, que medirá 5,9 kilómetros, costará 18 millones de euros y tendrá un plazo de ejecución de 24 meses, por lo que coincidirá con la autovía. En ambos concellos están expuestas las relaciones de bienes y derechos afectados, así como los planos parcelarios.
El tramo cuya tramitación va más lenta es el que unirá el final de la autovía, en Berdoias, con la villa ceense, aún en fase de estudio informativo.