El recibo de la luz subirá por debajo del IPC y variará por la evolución del gas y los tipos

REDACCIÓN A CORUÑA

ECONOMÍA

La nueva metodología para fijar el precio, que se aplicará hasta el 2013, no convence en exceso a las eléctricas La tarifa de la luz subirá en los próximos diez años por debajo de lo que repunte la inflación. La nueva metodología propuesta por el Gobierno para fijar el precio de la electricidad establece, además, que las tarifas se corregirán cada año en función de la evolución de determinados factores, como los costes de las materias primas (gas y petróleo), los tipos de interés o incluso la demanda de energía. El nuevo modelo, que entrará en vigor el 1 de enero del 2003, no satisface en exceso a las compañías del sector. Las eléctricas pretenden eliminar el límite máximo de la tarifa, para que ésta suba o baje según esos parámetros.

17 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La principal consecuencia de la nueva metodología que comenzará a aplicarse en las tarifas de la luz del próximo año será que el importe del recibo nunca podrá subir por encima del repunte de la inflación. El mecanismo aprobado por el Ejecutivo establece un incremento anual del IPC menos un porcentaje aún por determinar (IPC-X), que podría oscilar en torno a un punto. A partir de esta premisa, la evolución de los precios dependerá también de la cotización de las materias primas, los tipos de interés o la demanda de energía. En todo caso, si estas variables no evolucionan según lo previsto, se aplicará un mecanismo de corrección en el decreto de tarifas del año siguiente (esta norma se aprueba en diciembre de cada año), que tendrá en cuenta la evolución de estos factores durante los dos últimos ejercicios. Con este mecanismo, la luz podría subir por encima del IPC-X, pero nunca más que la inflación. El secretario de Estado de Energía, José Folgado, se reunió ayer con los presidentes de Fenosa, Endesa, Iberdrola, Hidrocantábrico y Viesgo para presentarles la nueva metodología. Según Folgado, el nuevo modelo también incluye los Costes de Transición a la Competencia (CTC), compensaciones económicas a favor de estas compañías para que puedan hacer frente a la liberalización del mercado eléctrico español. Forma de pago De todas formas, precisó que «en ningún caso se dice que se tengan que recuperar íntegramente (los CTC)» y explicó que el cobro no se ejecutará a través de un recargo en las tarifas. A su juicio, las nuevas tarifas «beneficiarán a los consumidores, contribuirán a la estabilidad macroeconómica» y definirán un marco predecible para las eléctricas que les permitirá abordar proyectos energéticos. Fuentes del sector manifestaron ayer su disconformidad con la metodología, al entender que no satisface sus necesidades. Es más, señalan que la escasa producción de energía hidroeléctrica en el último año unida a la subida de precios de materias primas como el gas han elevado los costes hasta cotas que hacen preciso un severo incremento tarifario. En esta línea, las eléctricas pretenden que el Gobierno elimine el límite máximo del recibo (el polémico IPC-X) y que sean las variables del mercado (tipos, materias, demanda...) las que determinen la evolución al alza o a la baja de los precios. El Ejecutivo, por contra, entiende que el precio de la luz tiene margen aún para seguir contenido, por lo que no va a ceder ante las exigencias del sector.