El hombre reclamaba una indemnización de 38.000 euros por las lesiones sufridas al ser esposado, pero acabó condenado a pagar una multa de 180 euros por amenazas.
Las imágenes rescatadas de la fotógrafa estadounidense son un alegato sobre la importancia que tenía el trabajo de las mujeres de la comarca de Muros y Noia en la década de 1920