Los profesionales argumentan que los clientes no se deciden a reservar
03 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Con el mes de julio ya iniciado y muchos ciudadanos disfrutando de las vacaciones no puede decirse, en líneas generales, que los establecimientos hosteleros de la comarca se estén beneficiando del arranque de la campaña estival. La mayoría de los empresarios consultados afirmaron que el nivel de reservas es inferior al 50%.
En un hotel de A Pobra indicaron que ya junio fue malo, en comparación con años precedentes, porque ni siquiera lograron colocar el cartel de completo los fines de semana. El encargado de un establecimiento ribeirense señaló que solo para algún viernes y sábado de julio tiene previsto un nivel de ocupación superior a la mitad de la capacidad del local.
Sin embargo, los profesionales barbanzanos mantienen la esperanza y muchos afirman que, al final, los clientes irán llegando. Su experiencia les avala. Un ribeirense indica que en agosto del pasado año logró llenar, y eso que cuando arrancó el mes prácticamente no tenía ninguna habitación contratada.
En el último momento
Un aspecto en el que coinciden todos los consultados es en afirmar que ya no se reserva con antelación, al menos como se hacía hace un par de años: «La gente espera a última hora o viene directamente a ver si hay algo libre», indicaban en Noia.
Precisamente, en este municipio se nota el tirón de la feria medieval y es en las fechas de su celebración donde, en este momento, se concentran la mayoría de las previsiones de ocupación.
Un hostelero carnotano atribuye a la falta de promoción del municipio la ausencia de visitantes y afirma: «Trabajamos con la gente que viene de paso».
Los cámpings se mantienen en niveles similares a los de otros años y el ribeirense Joaquín Caamaño señala que «lo bueno de una instalación de este tipo es que se puede improvisar. También los establecimientos de carácter rural registran parámetros parecidos a los de otras temporadas.
En este panorama de reservas casi inexistentes, la excepción es Muros. En dos negocios, uno situado en Louro y otro en el centro de la villa, afirman que están casi al completo. Tiño Caamaño, dueño de uno de ellos asegura: «A crisis nótase, pero dentro do que hai imos tirando».
«La gente llama pero no contrata, creo que es porque no hay un duro»
Juan Sieira
«Isto está moi frouxo. Non creo que enchamos tal é como está a cousa»
Manuel Prado