La Xunta baraja cuatro ubicaciones para la depuradora de Ribeira

BARBANZA

Para desbloquear la situación, tampoco descarta tratar por separado las aguas de ribeirenses y aguiñenses

11 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

De nada sirvió que el nuevo equipo de la Consellería de Medio Ambiente, capitaneado por Agustín Hernández, redujera a la mitad la capacidad de procesado de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) que se pretende realizar en Ribeira, ni que se comprometiese a tratar de forma separada los vertidos industriales. Los vecinos de Aguiño se opusieron al proyecto cuando gobernaba el bipartito y mantienen su postura con el PP. El resultado, una actuación estancada y toneladas de aguas sucias a la ría. En una visita efectuada en enero a la villa pobrense, el conselleiro Hernández afirmó que la EDAR se instalaría en punta Couso, aunque precisó que el lugar exacto estaba sin determinar. Sin embargo, Medio Ambiente baraja ahora cuatro opciones.

Entre las alternativas se incluye la posibilidad de tratar de forma separada los residuos de Aguiño y Ribeira. Esta variable es la que han defendido desde un principio los aguiñenses, que siempre se han opuesto a tener en el polígono de Couso una EDAR a la que llegasen aguas fecales procedentes de buena parte del término ribeirense argumentando que cualquier deficiencia en el funcionamiento podría resultar muy negativa para la naturaleza y, especialmente, para los bancos marisqueros.

De esta forma, el principal objetivo que se marcó Medio Ambiente es que la obra se acometa sin levantar ampollas y ni revueltas ciudadanas.

Consenso

La presidenta de Aguas de Galicia, Ethel Vázquez, afirmó ayer: «Medio Ambiente avanzou o seu primeiro paso para acadar unha solución de consenso e sólida á situación da depuración de augas de Ribeira». La responsable del ente efectuó estas manifestaciones tras la reunión que mantuvo el martes con representantes de la Consellería do Mar y de las cofradías de Ribeira y Aguiño, donde se esbozaron las cuatro alternativas.

En el caso del tratamiento separativo de las aguas, se propone que las de Ribeira lleguen a O Touro, para lo que será preciso construir una nueva planta con capacidad para procesar vertidos de una población equivalente de 32.000 habitantes. La EDAR se emplazaría en el espacio que ocupa la actual decantadora, aunque sería preciso conseguir más terrenos para alcanzar los 20.000 metros cuadrados necesarios.

Por lo que respecta a las de Aguiño, se efectuaría una instalación con capacidad para 10.000 habitantes en un terreno de 6.000 metros cuadrados. En este caso se ofrecen tres posibilidades técnicamente viables: punta Castro, Trasporto o el polígono de Couso.

Para 42.000 habitantes

Además de la opción de tratar por separado las aguas de Ribeira y Aguiño, la Xunta tampoco descarta que todas sean procesadas por una única planta con capacidad para 42.000 habitantes, para lo que es necesario disponer de una parcela de 25.000 metros cuadrados.

En este caso se ofrecen tres opciones para ubicarla: O Touro, el polígono de Couso o el terreno en el que se encuentra la antigua fábrica conservera de Castiñeiras, que se encuentra prácticamente destruida a raíz de un incendio ocurrido hace más de un año.

Espacio de ocio

Se da la circunstancia de que el emplazamiento de la factoría tiene la catalogación de urbano y de que el ejecutivo de Ribeira expresó hace tiempo su intención de que este espacio fuera adquirido por la Administración y se le diese un fin público.

De hecho, el alcalde, José Luis Torres Colomer, abordó esta cuestión con responsables de la Demarcación de Costas y, según lo afirmado por el mandatario, la voluntad de ambas instituciones era conseguir la materialización de este proyecto.

Sin embargo, las actuaciones en este sentido se encuentran en compás de espera porque el terreno está afectado por un proceso judicial. Según lo explicado en su momento por fuentes del Concello, sería necesario que saliera a subasta para efectuar la compra.

Además, se da la circunstancia de que el solar de la factoría se encuentra pegado a la playa de O Castro y que en el lugar se conserva un antiguo embarcadero de la fábrica de salazón que hubo en la zona.

La ubicación de la EDAR en este punto, en caso de decidirse, daría al traste con el proyecto del área de ocio.