Barbanza tuvo en el 2008 el mayor número de defunciones desde 1975

Xoán R. Alvite

BARBANZA

La natalidad en el municipio ribeirense es una de las más elevadas de la zona barbanzana
La natalidad en el municipio ribeirense es una de las más elevadas de la zona barbanzana CARMELA QUEIJEIRO

Outes es el término con peores guarismos, con un alumbramiento por cada tres decesos en los últimos 30 años

15 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La perdida de población continúa siendo la constante que marca el presente demográfico del conjunto de municipios de las comarcas de Barbanza, Muros y Noia. Al aumento de la emigración, tanto interior como exterior, que registró repuntes significativos durante el año pasado, se une una evolución, también negativa, del denominado crecimiento vegetativo o, lo que es lo mismo, de la diferencia entre nacimientos y defunciones. Este indicador resultó especialmente nefasto para la zona durante el 2008 debido a los 1.339 decesos contabilizados, la cifra más alta desde el año 1975, primero del que el Instituto Galego de Estatística (IGE) publica datos.

Desde ese año, los once municipios del área barbanzana han pasado de ganar 1.147 personas, diferencia entre los 2.228 nacimientos y las 1.081 defunciones registradas, a perder 398 habitantes en el 2008, en el que se inscribieron solo 977 nacimientos. No resulta, pese a todo, una circunstancia nueva. Desde 1992, el goteo de bajas por un saldo vegetativo negativo ha ido en aumento de forma progresaba, hasta situarse en una media de 300 anuales durante la última década

Aunque en conjunto las cifras resultan especialmente negativas, lo cierto es que hay variaciones sustanciales en una misma zona, llegando a mitigarse levemente el impacto de los datos sobre el conjunto de la población de municipios como Boiro o Ribeira. Así, pese a moverse también en números rojos, con 53 decesos más que alumbramientos, la comarca de Barbanza figura entre las diez de Galicia que presentan mejores resultados en este apartado.

Aguantar el tirón

De hecho tras A Coruña y Santiago que, con 594 y 412 nacimientos más que defunciones, respectivamente, son las únicas que logran aumentar sus padrones de habitantes, es la que mejor aguanta el tirón de toda la provincia.

Las comarcas de Noia y Muros, por su parte, pierden 154 y 117 habitantes, respectivamente, debido a que el número de nacidos no logra compensar las 79 y 253 defunciones contabilizadas durante el pasado año. Estas cifras las sitúan, sin embargo, por debajo de la media que registra el conjunto de la provincia coruñesa.

En las tres últimas décadas, en el conjunto de Barbanza, Muros y Noia han fallecido 3.726 personas más de las que han nacido. Por municipios es especialmente reseñable el caso de Outes, donde durante este período se ha registrado un nacimiento por cada tres defunciones. La ratio en municipios como Mazaricos, Lousame o Muros es, en los últimos 30 años, de dos bajas por cada alta.

En el conjunto de la comunidad, tan solo siete de las 53 comarcas gallegas logran un movimiento natural de población positivo. Son, además de la coruñesa y la compostelana, las pontevedresas de Baixo Miño, O Condado, O Morrazo, Pontevedra y Vigo, esta última es la que más crece de todo el territorio gallego, con 792 registros.

De los datos del IGE se extrae igualmente que la zona tampoco se libra de la tendencia demográfica gallega, que apunta a un envejecimiento de la población con un grupo de menores de 25 años que ya es inferior al del que superan los 65.