La caída del precio del gasoil dio una tregua al sector pesquero

J.?M. Jamardo

BARBANZA

Los armadores ven con preocupación el hecho de que en las últimas semanas el barril de crudo cotice al alza

14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

De 0,85 a 0,28 euros. Esos fueron los precios máximos y mínimos del gasoil en el último año. La situación llegó a límites insostenibles en el mes de junio del pasado ejercicio. La mayor parte de la flota barbanzana era incapaz de cubrir gastos y anunciaba el amarre de los barcos. Incluso provocó una huelga y manifestaciones. Pero la crisis apareció de repente y dio una tregua a un colectivo que estaba con el agua hasta el cuello, con muchos armadores a punto de arrojar la toalla.

Las diferencias a la hora de llenar un tanque han sido abismales entre un año a otro. Los bolsillos de los empresarios lo han notado significativamente.

Juan García González es un armador del arrastre de Muros con una gran experiencia a sus espaldas. Reconoce que su barco suele gastar unos 60.000 litros de combustible al mes, una cantidad más que respetable. Llenar el depósito le suponía un importante desembolso. «O ano pasado facíanche falta máis de 50.000 euros cada mes para completar o tanque. Agora con algo máis de 20.000 botas a mesma cantidade».

El puerto de Muros fue el más activo de la comarca a la hora de secundar la huelga, pues los empresarios eran conscientes que tal y como estaban las cosas no podrían continuar. El descenso de la cotización del petróleo fue su salvavidas, «por agora».

La situación no es para echar cohetes y la espada de Damocles está casi a la misma altura que hace un año pues, según Juan García, «concedéusenos unha prórroga. Se non chega a baixar o combustible, seguramente a maioría da flota estaría amarrada e embargada, xa que hai doce meses era imposible facerlle fronte aos gastos».

Supervivencia

A pesar de la leve mejoría experimentada en la reducción de los gastos de las embarcaciones en los últimos meses, los empresarios insisten en que su supervivencia está en entredicho.

García recordó que la cotización del pescado también empezó a bajar y, esta misma semana, la caja de jurel de doce kilos llegó a pagarse a 6 euros, un precio similar al de hace unos treinta años. Por este motivo, los ingresos siguen siendo muy escasos y apenas dan para cubrir gastos: «Hai días que quedamos empeñados», dijo García.

El armador comentó que la crisis para ellos fue «un alivio pola caída do custo do carburante, pero desde que o barril de petróleo tocou fondo hai unhas semanas xa está a subir de forma considerable». Este empresario muradano comentó que el mes pasado pagaron el gasoil a 0,27 euros, y esta misma semana se lo cobraron a 0,36.

Cada vez que los armadores pasan a repostar tienen el corazón en un puño, pues ya observan con preocupación como poco a poco su cotización va a más y tienen que soltar más euros que la vez anterior. «A ver como vai acabar isto», apuntó.