Los profesionales consultados vaticinan dos meses de «grandes dificultades para el sector minorista»
08 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La entrada del 2009 no supuso precisamente un alivio para el pequeño comercio barbanzano, que tenía en las rebajas, inauguradas oficialmente ayer, grandes expectativas para salvar la campaña otoño-invierno. Sin embargo, el arranque de la época de saldos, con descuentos que en algunos casos rondan el 70%, no fue todo lo positivo que se esperaba. De hecho, numerosos profesionales consultados señalaron que el nivel de ventas fue, por lo general, «bastante bajo».
A la hora de buscar culpables, los autónomos señalaron a los descuentos realizados en el textil, el calzado y los complementos durante el mes de diciembre. «Este tipo de prácticas nos hará mucho daño», apuntó la empresaria boirense Begoña Díaz. Según ella, «Los pequeños empresarios llevan años luchando para que las rebajas se retrasen hasta el mes de febrero y resulta que esta vez algunos decidieron adelantar las ofertas».
Esta opinión es compartida por Amparo Cerecedo, responsable del Centro Comercial Aberto O Deán, en A Pobra. «Esta política supón, na práctica, pan para hoxe e fame para mañá, porque con esta decisión o que se fai é habituar ao cliente a que nas vindeiras campañas se lle realice descontos antes do que marca a lei», señaló
Por su parte, la empresaria noiesa Nieves Viñas culpó directamente a la Administración por medir con distinto rasero al pequeño comercio y a las grandes superficies. «A los grandes se les permite hacer campañas encubiertas todo el año y, sin embargo, a la tienda de toda la vida se le mandan inspectores para que cumpla con la legalidad».
Compresión
La empresaria de Noia entiende que muchos comercios de Barbanza hayan apostado por adelantar la temporada de descuentos. «En muchos casos se trata de negocios familiares, que tienen que pagar la mercancía, abonar religiosamente las pólizas suscritas con los bancos, comprar el género para la próxima temporada, abonar los salarios de sus trabajadores y hacer frente a los impuestos, mientras que ven como el género se queda en el almacén y en las perchas sin que se les dé una salida», analizó.
Sobre las expectativas que se tienen depositadas en estas rebajas, una parte de los comerciantes consultados lo tienen claro: «Habrá dos meses de grandes dificultades para el sector minorista», apuntó la presidenta de la Federación de Empresarios de Barbanza, Gladys Bermúdez Siaba. Para ella, «el pequeño comercio local está siendo uno de los grandes damnificados por la caída en picado de los niveles de consumo».