Los regidores escenifican su malestar con Sacyr en una larga reunión en Boiro donde expusieron sus quejas
28 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los conductores que entran en los dos carriles de autovía o, lo que es lo mismo, en el acceso provisional a Barbanza en Rianxo no tienen más remedio que circular hasta Padrón, ya que no hay salidas ni en Dodro ni en Catoira. Lo peor es que la Xunta no tiene fijada una fecha para que entren en funcionamiento estos enlaces. Ayer, en el marco de una reunión entre los alcaldes de la comarca, los técnicos de Sacyr -la adjudicataria de las obras del vial- y el delegado provincial de Política Territorial, este último preguntó a los responsables de la empresa, y la respuesta fue clara: «No está previsto por ahora hacer estas salidas».
El principal problema radica en que tanto el enlace de Catoira como el de Dodro se sitúan en el lado de la calzada que aún está en obras, es decir, en los dos carriles de autovía que no están abiertos al tráfico. Sin embargo, muchos vecinos, e incluso algunos políticos, pensaban que, pese a esta circunstancia, se aportaría algún tipo de solución para que los conductores que van hacia Vilagarcía, Pontevedra o cualquier otro municipio del sur de la ría, y los que quieren salir en Dodro, pudiesen utilizar el acceso sin tener que ir hasta el término padronés.
Todos ellos deben saber que por ahora, o siguen yendo por la vieja carretera AC-305 o no les queda más remedio que circular hasta Padrón. «Querían que foramos á Pascua, pero agora podían poñer os enlaces», dijeron ayer con ironía los alcaldes barbanzanos al ver que el asunto no tiene pinta de solventarse por ahora.
Una de las cosas que preocupan en los concellos es que, si ahora sucede esto con las salidas de Catoira y Dodro, en el futuro puede ocurrir lo mismo con otros enlaces entre Rianxo y Ribeira que queden pegados a los dos carriles en obras. Ayer, el delegado provincial, de visita en Boiro, no dijo nada al respecto y se limitó a recordar que el compromiso es que el acceso provisional esté operativo desde Padrón a Boiro en mayo, y hasta Ribeira a principios del verano.
A mayores, afirmó que tenía una petición del Concello boirense para que, cuando dentro de dos meses haya dos carriles de autovía hasta el municipio, estos lleguen hasta la salida de Espiñeira y no se queden en Vilariño. Desde Política Territorial dijeron que se estudiará esa solicitud.
Múltiples deficiencias
El delegado provincial no viajó hasta Boiro para hablar en exclusiva de la carretera nueva. Todo lo contrario. Los alcaldes se pasaron dos horas y media exponiéndole las quejas que tienen por los «agravios» de Sacyr hacia los vecinos. Le hablaron de compromisos incumplidos, de fincas llenas de barro, de accesos impracticables, de puentes con los más variopintos problemas. Algunos regidores, como el alcalde de Boiro, lo hicieron portando en la mano un documento con más de 30 páginas donde, a todo color, se muestran las «desfeitas que está a facer a empresa polo concello».
Dentro de un mes
Tras los muchos minutos de lamentos, el delegado provincial consiguió que los ánimos se calmasen. Aunque al principio de la reunión reinaban las caras de pocos amigos, al final, uno por uno -estaban los regidores de A Pobra, Boiro, Rianxo, Dodro y el concejal ribeirense Vicente García -, los representantes municipales dijeron que dan un voto de confianza a la Xunta para que los trabajos de la autovía dejen de darles tantos quebraderos de cabeza.
Lo hicieron después de que el delegado se comprometiese a «empezar a zanjar frentes» abiertos con motivo de esta actuación, y a que cuando mantenga una nueva reunión con los regidores, seguramente dentro de un mes, se hayan solventado la mayoría de los problemas derivados de la obra de la autovía.