El buque atunero Bermeotarrak 4, que llevaba atracado en el muelle de Ferrazo del puerto de Vilagarcía desde el 31 de enero del 2010, abandonó ayer la rada arousana al filo de la una de la tarde.
Previamente, el buque se puso al día con la Autoridad Portuaria de Vilagarcía en el pago de las tasas y tarifas correspondientes a su estancia y actividad en el muelle y se han resuelto también otras cuestiones de orden interno que dificultaban su salida del puerto.
El Bermeotarrak 4 llegó a Vilagarcía hace quince meses tras haber pasado 17 días fondeado en la ría de Arousa tras habérsele denegado el permiso para atracar en el puerto de A Pobra por razones fundamentalmente económicas.
Finalmente, su destino fue el puerto de Vilagarcía, a donde llegó por decisión de la Capitanía Marítima, que valoró que su situación podría llegar a suponer un riesgo para la navegación, y atendiendo también a razones humanitarias.
En la elección de Vilagarcía como puerto para este buque se tuvo en cuenta la disponibilidad de infraestructuras para la descarga de las aproximadamente 400 toneladas de túnidos que traía el barco, así como la existencia de espacio suficiente para que el atraque no interfiriese con la normal operatividad de los muelles.
Al poco de atracar en Vilagarcía se produjo la descarga de su mercancía de túnidos y la repatriación de parte de la tripulación, de origen subsahariano. Sin embargo, la salida del buque no se produjo hasta ayer.