La entidad se había comprometido a devolver ayer lo que no era suyo
12 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La semana pasada Ravella expulsaba al Faiado da Memoria del despacho que ocupaba hasta entonces en el auditorio. Uno de los principales problemas surgidos a raíz de esa decisión tenía que ver con la propiedad del material que los impulsores de ese proyecto habían ido recopilando desde abril del año 2008, cuando la iniciativa comenzó a funcionar. El miércoles, los miembros del Faiado, con el concejal de Cultura, Xosé Castro Ratón, y dos funcionarios, accedieron al despacho que ocupaba la asociación para recoger material informático y documental con el compromiso de devolver ayer lunes aquellas pertenencias que no eran suyas.
Efectivamente, ayer se devolvió parte de ese material, si bien no todo, según informaban fuentes municipales. Es de suponer que a lo largo de los próximos días se complete la devolución de la documentación pendiente.
A raíz del último pleno, en el que se debatía la puesta en valor de la antigua pasarela de Vista Alegre, surgió en la refriega un asunto colateral, que afectaba al estatus del Faiado da Memoria, cuyos responsables forman parte de la comisión vecinal que defiende la instalación de una ventana arqueológica sobre esos restos. Tras estudiar el expediente y comprobar que no existían vínculos laborales de ningún tipo entre el Concello y los responsables del proyecto, el grupo socialista exigió al concejal de Cultura, Xosé Castro Ratón, que amparó a esa entidad que estaba llamada a crear el Arquivo da Memoria Social de Vilagarcía, que ordenase el desalojo del despacho del Faiado en el auditorio. El martes se ejecutaba esa orden.
Al mismo tiempo, el Concello abría una investigación interna para determinar el estatus, el cometido y la relación del Faiado da Memoria con el Concello vilagarciano. Uno de los asuntos más peliagudos, en este caso, es definir la propiedad de la documentación que se ha gestado a lo largo de todo este tiempo. Castro Ratón explicaba hace unos días que existía material del Concello y material que se había generado después de que expirase la asistencia técnica.
Pero es que, además, la asistencia técnica no estipulaba en ninguna parte que el material pasase a formar parte del Concello, una circunstancia que arroja todavía más dudas sobre la titularidad de la documentación recogida.
En todo caso, Ravella investiga si todos los propósitos marcados en el expediente de la asistencia técnica se han cumplido. Esos compromisos incluían la búsqueda de material fotográfico y documental, su digitalización y catalogación, grabaciones de vídeo y actividades culturales locales, entre otros.