Todos los grupos políticos apoyan la medida excepto Ivil, que opta por la abstención
10 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Durante muchos años, el Concello de Vilagarcía premió a algunos de sus empleados con gratificaciones que, si bien se acompañaban de la etiqueta de extraordinarias, eran desembolsadas regularmente, cada mes, a los beneficiarios de tan graciosa medida. Esta práctica está a punto de ser eliminada de la misma forma en la que, en algún momento que se pierde en el tiempo, fue puesta en marcha: mediante una resolución que la alcaldía dictará en breve.
La decisión es fruto del trabajo de la comisión de portavoces creada especialmente para analizar el capitulo de gratificaciones, tras la última sesión plenaria del año pasado. El organismo se reunió en dos ocasiones, en enero y el 22 de febrero, con la presencia de José Membrives (PSOE), Ana Lorenzo (BNG). Tomás Fole (PP), Juan Fajardo (EU) y José Luis Rivera (Ivil). En la primera de ellas, los concejales analizaron toda la documentación relativa al caso. En la segunda, extrajeron las correspondientes conclusiones y, confirmando que se trataba de una medida injustificada, determinaron que fuese erradicada. En cuanto la alcaldía firme la resolución, estas extrañas retribuciones económicas desaparecerán por completo.
Todos los integrantes de la comisión se mostraron de acuerdo con la eliminación de las gratificaciones a excepción de Rivera Mallo. No, aseguró el portavoz independiente, por discrepar del fondo de la cuestión, sino por considerar que se trata de una competencia exclusiva del gobierno municipal.
El Partido Popular, a su vez, expresó tres reflexiones para que fuesen recogidas en el acta de la reunión. En primer lugar, Fole destaca que los pagos tenían su origen en resoluciones de la alcaldía que jamás fueron consultadas con el grupo conservador. En la misma línea, advierte que la mayoría de ellas fueron adoptadas por alcaldes de anteriores corporaciones, desconociendo el PP las razones por las que fueron concedidas. Por último, su formación entiende que se trata de retribuciones que se corresponden con las funciones propias de los trabajadores que las perciben, y que por tanto debería haberse concluido la catalogación de puestos de trabajo antes de aprobar ninguna de ellas.
No a las nuevas solicitudes
Curiosamente, el Concello tiene sobre la mesa nuevas solicitudes de gratificaciones periódicas de la misma clase que las anuladas. En buena lógica, todas ellas han sido rechazadas por los portavoces municipales, con la abstención de Rivera.
En resumidas cuentas, la comisión entiende que las retribuciones individuales no se ajustan al acuerdo marco ni al convenio colectivo. De acuerdo con la normativa vigente, subrayan sus conclusiones, las gratificaciones deben responder a servicios prestados fuera de la jornada normal de trabajo, por lo que este tipo de pagos periódicos suponen una duplicidad de retribuciones que vulnera, además, el principio de igualdad de trato entre los empleados de la misma Administración.