La oscuridad del puente pone en peligro a conductores y peatones

vilagarcía / la voz

AROUSA

Vilanova no ha encendido su parte en la infraestructura que lleva a A Illa

09 feb 2011 . Actualizado a las 11:05 h.

Cuando A Illa se separó del Concello de Vilanova, la Xunta decidió dividir el puente que une ambos municipios en su punto medio, de manera que una mitad quedaba bajo la titularidad de Vilanova, y la otra bajo la de A Illa. Esta decisión, aparentemente lógica, ha dado pie a innumerables polémicas. Porque si bien el mantenimiento de la infraestructura, dependiente de la Xunta, corresponde a esta administración, no ocurre lo mismo con el recibo del alumbrado, que recae sobre los dos concellos. Vilanova, argumentando que el puente conduce a A Illa y da servicio a los vecinos de este municipio, decide con frecuencia mantener apagadas las luces, de manera que quien transita de noche por el viaducto suele encontrarse con medio puente iluminado y el otro medio sin luz alguna.

Esta circunstancia dio lugar incluso, hace años, a que los vecinos de A Illa decidiesen organizar movilizaciones todos los viernes para reclamar a Vilanova que encendiese las farolas. Desde entonces han cambiado muchas cosas, e incluso ambos municipios han zanjado las diferencias abiertas tras la segregación, pero el Concello vilanovés sigue mostrándose reticente a dar luz al puente isleño. El lunes se encendían, después de varios meses de obras, las nuevas farolas instaladas en el viaducto. Pero, una vez más, solo lo hacían las de la parte de A Illa.

Es cierto que existen muchas lagunas en cuanto a la obligatoriedad de iluminar los puentes, lo que da lugar a posturas encontradas al respecto. Por una parte, hay quienes sostienen que en ningún punto de la normativa se recoge que estas infraestructuras deben contar con iluminación. Por otra está la teoría de quienes defienden que el Código de Circulación considera estas vías como de especial riesgo, y por ello deben estar convenientemente alumbradas.

Peligrosidad multiplicada

En todo caso, a los argumentos legales se unen todas las recomendaciones de seguridad vial. Según las estadísticas de la Dirección General de Tráfico, una infraestructura sin luz multiplica por seis la gravedad de los siniestros, un dato que da idea de la importancia que tiene el encendido de las luces del puente. Por eso, aunque Vilanova puede argumentar que la obra todavía no está oficialmente terminada y entregada, parece lógico que las farolas se pongan en marcha una vez que los concellos ya disponen del boletín de alta necesario para ello.

Hay que tener en cuenta, además, que el puente de A Illa es la única vía de entrada y salida de este municipio, lo que hace que sea un vial extraordinariamente transitado. Y no solo por vehículos, sino también por ciclistas y peatones que aprovechan ahora el carril bici recién habilitado y el paseo peatonal para circular por este viaducto que salva las aguas de la ría para unir A Illa con el municipio vecino de Vilanova.