Una inversión global de 54 millones completa la circunvalación de la ciudad y la conecta con la Vía do Salnés
26 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hubo un tiempo en el que cualquier sondeo de opinión efectuado en Vilagarcía arrojaba el mismo resultado: la infraestructura más demandada por los ciudadanos era la conexión del Puerto con la Autopista do Atlántico. No es extraño. Desde que el entonces secretario de Estado de Infraestructuras, el socialista Emilio Pérez Touriño, presentó el primer estudio sobre el vial, en 1996, hasta ayer por la tarde, momento en el que otro mandatario socialista, el ministro de Fomento, José Blanco, inauguró el trazado, han transcurrido catorce años y un poco de todo, siempre bajo la losa de una discriminación difícilmente explicable que ahora se ataja definitivamente.
El cambio de gobierno que aupó al popular José María Aznar a la Moncloa no le sentó bien al enlace portuario. Congelado durante tres años, el ex ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, se acordó de él por fin en la campaña de las municipales de 1999. Desde la plaza de A Peixería, al calor de un encendido mitin, prometió dos cosas: que el precio de la bombona de butano no subiría y que el proyecto proseguiría al año siguiente. Un mes después, el butano se disparaba. En cuanto a la conexión del Puerto, Cascos cumplió a medias. En el 2000 se presentaba, efectivamente, un primer diseño en el pazo de O Rial. Sin embargo, poco más se hizo hasta que, en el 2004, el PSOE volvió al poder en España.
La reunión que el recién nombrado presidente de la Autoridad Portuaria, Jesús Paz, y el todavía alcalde, Javier Gago, mantuvieron con los nuevos responsables de Fomento supuso el despegue de la ansiada intervención, que obtuvo su empujón definitivo bajo el mandato de Blanco. Hace casi un año, en el pregón que dio inicio a las fiestas de San Roque, el ministro se comprometió a que la vía entraría en servicio a tiempo para el verano del 2010. Su palabra tuvo el peso necesario.
Ayer, en el acto de apertura, José Blanco destacó que la culminación del esfuerzo desplegado llega «cuando más se necesita, en el momento clave para la recuperación económica de este país». Solo en Galicia, recordó, Fomento ejecutó el año pasado 1.500 millones de euros en inversiones. Los 54 millones que ha costado el vial del Puerto le confieren una triple funcionalidad como enlace al servicio del tráfico de mercancías, conclusión del anillo de circunvalación de la ciudad y nuevo acceso al casco urbano, además de ofrecer al Hospital do Salnés su mejor arteria comunicativa. El objetivo ahora pasa, añadió el político lucense, por «mantener al máximo la inversión prevista en Galicia, evitar las rescisiones de contratos y seguir impulsando la conexión con la A-57, la vía que permitirá a Vilagarcía y el norte de la provincia acceder directamente a la autovía de las Rías Baixas hacia la meseta.
«Hoxe reforzamos o vínculo de Vilagarcía co mar, e do mar con toda Galicia cando o país ten que pór en valor todos os seus recursos productivos», proclamó Blanco, finalizando su discurso en correcto gallego.