Aunque en su momento surgió como una acusación de Álvaro Paz hacia su contrincante, Alfonso Saavedra, por la presidencia del Liceo-Casino de Vilagarcía, el contencioso firmado por un socio de la entidad contra el proyecto de urbanización de la antigua sede liceísta de Ravella está trayendo mucha más cola que un simple argumento electoral. La implicación en este proceso judicial del hasta ahora secretario de la entidad vilagarciana, Fernando García Giménez, ha motivado, de hecho, su renuncia al cargo que había asumido hace apenas tres semanas. La directiva que dirige Saavedra, vencedor de la asamblea del 23 de febrero y actual presidente, ha designado ya a su sucesor: se trata de Antonio Castro, un hombre vinculado a la sección de tenis de mesa cuya última etapa se caracterizó por una encendida polémica que le enfrentó a los responsables de la sociedad. Hasta el punto de que su salida se daba prácticamente por hecha.
La incompatibilidad en la que ha incurrido García Giménez, unida a la derrota del equipo que lideraba Paz, le ha abierto a Castro, de nuevo, las puertas del Liceo. A partir de ahora, además de asumir las funciones propias de la secretaría de la entidad ejercerá también como tesorero de la misma.
Por su parte, el abogado vilagarciano, hermano de la alcaldesa, Dolores García, se desvincula de la nueva dirección liceísta. Su incompatibilidad con el puesto de secretario se dio, en realidad, en el mismo momento en el que aceptó el cargo. Un mes antes de hacerlo, García había sido designado defensor del Concello de Vilagarcía en la causa que enfrenta a la institución con un grupo de socios del Liceo, cuyas propiedades lindan con la vieja sede de Ravella. Los demandantes quieren echar abajo el proyecto definitivo para la urbanización de los terrenos sobre los que se levanta el edificio liceísta por considerar que se están vulnerando sus derechos, que las superficies que se manejan no son correctas y, en último término, que las condiciones para el desarrollo de sus propias fincas tampoco resultan satisfactorias.
El recurso, que ya ha sido aceptado a trámite, está firmado por un socio, José Luis Sanz, y respaldado por otros miembros de la entidad. La polémica afecta a una propiedad de la familia directa de Saavedra, de ahí la acusación de Paz. De esta forma, durante tres semanas García Giménez habría estado, a la vez, en el lado del Concello y, como nuevo secretario liceísta, en la órbita de quienes se enfrentan a él en el mismo contencioso.