UGT pierde su primera batalla legal contra la política laboral de Ravella

AROUSA

El sindicato pretendía que trabajadores con ocupación conservasen su lugar en las listas de espera para el Concello

23 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

UGT acaba de cosechar una severa derrota, la primera de carácter legal, en el largo historial de beligerancia que mantiene con el actual gobierno local de Vilagarcía, en general, y con el concejal de Persoal, José Membrives, en particular. El Juzgado de lo Contencioso número 2 de Pontevedra ha desestimado los dos recursos presentados por la central contra la creación de una bolsa de trabajo temporal de operarios y subalternos en el seno del Concello. La medida, que busca unificar y agilizar la cobertura de bajas y necesidades puntuales de la plantilla municipal, fue adoptada por Ravella en septiembre e inmediatamente impugnada por el sindicato socialista, que pretendía que se elaborasen unas nuevas bases para la convocatoria.

El dictamen judicial echa por tierra todos y cada uno de los argumentos esgrimidos por UGT en su empeño. Así, la organización alegaba, para empezar, la improcedencia de crear una bolsa única para la institución municipal y sus diferentes órganos autónomos. La sala, en cambio, responde a la central con la ineludible dependencia que cada uno de dichos organismos mantiene con respecto al Concello, especialmente en materia de contratación. De ahí que no tenga sentido la existencia de bolsas de empleo distintas. En definitiva, la constitución de un único listado para el Ayuntamiento y sus entidades autónomas se ajusta a derecho.

Tampoco prosperaron los intentos por derribar la convocatoria en base a hipotéticas incorrecciones en la composición de los tribunales, la puntuación que se otorga a los distintos capítulos en consideración y los contenidos de los conocimientos que los aspirantes deben acreditar. El motivo es que, a la hora de resolver situaciones de interinidad como las que justifica la implantación de este tipo de fórmulas de empleo, la normativa prima «procedimientos ágiles que respetarán, en todo caso, los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad» frente a las medidas más restrictivas que exige la cobertura de plazas de trabajo permanentes.

Debate sobre la penalización

Uno de los aspectos que UGT defiende en su recurso es la necesidad de que el aspirante que no pueda atender la demanda de empleo del Concello de Vilagarcía por hallarse prestando sus servicios para otra Administración no sea penalizado perdiendo su lugar en la lista de espera. En resumidas cuentas, que el interesado mantenga su orden de preferencia pese a disponer ya de una ocupación. Pero «la prestación de servicios en otra Administración implicaría que el interesado estaría ocupando ya un puesto de trabajo, por lo que habría de ceder a favor de los siguientes de la lista», razona la sala en su conclusión. La jurisprudencia existente apunta en la misma dirección: «El rechazo a la oferta implica que el demandante de trabajo no lo necesita y se le excluye».