Desde que se abrió la veda en julio, en las lonjas de la zona sur se vendieron 19.188 kilos de este producto
29 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En los puertos de la zona sur de la ría de Arousa hay censadas 88 embarcaciones autorizadas para capturar pulpo. Este cefalópodo, una de las enseñas de la gastronomía gallega, es considerado por muchos como un valor seguro en el siempre cambiante mundo de la pesca. Sin embargo, parece que son muchos los armadores que, por una u otra razón, han perdido la confianza en el cefalópodo. Desde que la veda se abrió a comienzos del mes de julio, han sido muchos los barcos que se lanzaron a la captura de esta especie que han decidido dejar de trabajarla y concentrar sus esfuerzos en otras artes y en otros productos.
Bajas
En Cambados hay 28 barcos autorizados para capturar pulpo. Casi todos comenzaron la campaña, pero a estas alturas solo «seis ou sete», según las informaciones facilitadas ayer desde la lonja, siguen llegando a puerto con ese producto a bordo. El resto han optado por cambiar de arte, o por dedicarse a otras especies. En el puerto arousano con más licencias para la captura de este cefalópodo, O Grove, también han notado que muchos de los 41 barcos autorizados han decidido cambiar la apuesta que habían realizado en julio.
Pero esa situación no solo afecta a la zona sur de la ría de Arousa. También en la zona norte se está produciendo ese fenómeno: tanto en Barbanza como en Muros-Noia. En ambas rías hay censadas 300 embarcaciones con permiso para coger cefalópodo, pero solo faenan a esta especie un centenar.
Esa deserción en masa podría explicarse por una repentina y acusada caída de las capturas en las últimas semanas. Algunos armadores aseguran que desde que se levantó la veda no logran «levantar cabeza». Y otros explican su decisión de dedicarse a la nécora y al camarón porque con el pulpo «non se está sacando nin para os gastos».
Desde la cofradía de O Grove explican que la misma escasez que ha empujado a muchos armadores a cambiar de arte tiene, curiosamente, unos efectos positivos sobre quienes han decidido seguir capturando pulpo. En la lonja meca, por ejemplo, la rebaja en las capturas que llegan a la subasta se ha traducido en que los precios del cefalópodo se mantengan e incluso hayan subido ligeramente con respecto a otros años.
Ejemplares pequeños
Y eso que el pulpo que este año llega a tierra no tiene nada que ver, en lo que a que tamaño se refiere, con el de campañas anteriores. Los ejemplares grandes desaparecieron a los pocos días de abrirse la campaña, y lo que se está capturando son animales pequeños que superan por los pelos los tamaños mínimos reglamentarios.
Esa circunstancia ha sido apreciada tanto por los lonjeros mecos como por los responsables que de la rula de Ribeira, donde se están subastando una media de dos toneladas diarias (una tonelada menos de lo habitual en estas fechas).
Los problemas con esta especie, por lo tanto, parecen extenderse por toda la costa gallega. Ribeira, con 129 embarcaciones autorizadas, y Bueu, con 87, son los dos puntos en los que la captura de este cefalópodo cobra una especial relevancia. En la zona sur de la ría, la Cofradía de O Grove es la que tiene más barcos autorizados para pescar pulpo.