La Xunta todavía no ha tomado medida alguna pese a las sospechas de que la tierra procede de las obras de la variante
23 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.No es Berdón un emplazamiento privilegiado por lo que respecta al aseo y a la limpieza. El chabolismo, que ha sido capaz de sobrevivir a la oleada de incendios forestales del 2006, campa por sus respetos y no parece tener fecha de caducidad. Tampoco el impresentable vertedero ilegal que continúa apestando la zona, apenas quinientos metros más allá del campo de fútbol. Tres meses después de que Izquierda Unida denunciase su existencia, el estercolero sigue creciendo.
Lo único que ha cambiado desde mayo es que la vegetación del entorno ha aumentado, con profusión de brotes de eucalipto, y que una nueva especie ha venido a sumarse a la legión de moscas e insectos que habitan la escombrera. Se trata de un rebaño de ovejas que encuentra en este lugar nauseabundo un peculiar prado del que alimentarse. El pequeño camino que da acceso al punto de vertido está sembrado de excrementos de inquietante factura humana.
Desde el principio, tanto el portavoz de IU en Vilagarcía, Juan Fajardo, como su compañero Ramón Bueno plantearon la sospecha de que esta lamentable acumulación de basura tuvo su origen en las obras de construcción de la circunvalación norte de la ciudad. Antes, esta zona era un pequeño humedal alimentado por una mina de agua y el regato que riega los cultivos situados unos metros más abajo. Loa surcos dejados por ruedas de camiones, que se dirigían hacia el trazado de la variante, así lo indicaban. Porque en apenas unos meses, esta pequeña hondonada fue cegada por un voluminoso aporte de tierra sobre el que, poco a poco, se han ido amontonando los desperdicios.
IU reclamó entonces a la Xunta, responsable de los trabajos, que pidiese cuentas a las empresas concesionarias, una UTE formada por Covsa, Construcciones Crespo y Sercoysa. A la vista está que no se ha hecho nada.