La llegada de arena del Miño altera el aspecto de la playa de A Concha

AROUSA

Dos camiones y dos excavadoras trabajan desde ayer en el recinto acotado, de unos 1.250 metros cuadrados

16 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El proceso de regeneración de la arena de A Concha vivió ayer su primera jornada de trabajos. Sobre las once de la mañana llegaban los primeros camiones procedentes de la desembocadura del río Miño y se empezaba a poner solución a una de las carencias más acuciantes del litoral vilagarciano, una vez que ya se ha dado el pistoletazo de salida de la temporada estival para muchos bañistas.

Ayer ya estuvieron trabajando dos camiones, una excavadora y una explanadora a pie de playa, para asombro de los bañistas y usuarios. El tráfico pesado que transporta el árido llega a Vilagarcía utilizando la circunvalación norte de la ciudad y accede al arenal por las instalaciones portuarias de O Ramal. Ahí se descarga y se traslada hasta la zona más próxima al agua. Los operarios han delimitado un recinto de trabajo de unos 1.250 metros cuadrados -25 metros de ancho por 50 de largo- para que no hay peligro para los bañistas, aunque realmente se sitúan muy próximos a ellos.

Cada camión porta alrededor de 24 toneladas de arena. Está previsto que cuando esta primera fase de regeneración finalice, A Concha cuente con 22.000 toneladas de nuevos sedimentos de origen fluvial. Para ello, serán precisos alrededor de mil viajes por carretera, lo que provocará que durante un par de semanas, previsiblemente, las estampas que se vivieron ayer en la propia playa se repitan.

Estas previsiones están sujetas a cambios, ya que nadie se aventura a poner fecha al fin de los trabajos ni a la cantidad exacta de toneladas de arena a transportar. De hecho, la programación diaria de tareas está sujeta a la evolución y los cambios que se vayan registrando día tras día a pie de obra.

Protocolo de actuación

Lo que sí está previsto es que el flujo de camiones cargados de material interfiera lo menos posible en el casco urbano vilagarciano. La Policía Local está sobre aviso de estas obras y ya se está organizando un dispositivo para que la ciudadanía no note los efectos de este voluminoso y espaciado traslado.

Los camiones seguirán accediendo a la circunvalación por el alto de O Pousadoiro y llegarán hasta Carril, donde accederán a la playa. Esta mejora tiene proyectada la actuación en las diferentes zonas de A Concha, con lo que también los bañistas tendrán que amoldarse a la presencia de la maquinaria en el propio arenal.

La alcaldesa de la ciudad, Dolores García, que acudió ayer a presenciar los primeros trabajos de regeneración acompañada por el concejal socialista Marcelino Abuín, destacó que «la arena es fina y en pocos días sorprenderá a todo el mundo, como ya ocurrió el año pasado en las playas de Carril y Vilaxoán».