Roban en la gasolinera laurentina tras cortar con una radial la caja

i. e, LOURENZÁ / LA VOZ

A MARIÑA

Los ladrones lograron llevarse más de 10.000 euros de botín

24 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los ladrones se han llevado más de 10.000 euros de la gasolinera de Lourenzá. Como viene siendo habitual, eligieron la noche del domingo al lunes para actuar, sabiendo que en este tipo de establecimientos suele haber dinero ese día, porque guardan la recaudación del fin de semana. En este caso, era el producto de la venta de combustible y de productos de la tienda y de las recargas de móvil.

El propietario fue alertado poco después de las tres y media de la madrugada del lunes por la central de alarmas, que le comunicó que no recibía señal del establecimiento. De inmediato partió hacia la estación de servicio, donde se percató que estaban todavía los ladrones, aunque no llegó a verlos. Se quedó fuera e intentó llamar por el móvil a la Guardia Civil pero no tenía cobertura; los ladrones habían cortado los cables de la telefonía fija, la luz de las farolas e inhibido la señal del teléfono móvil.

Se trasladó entonces hasta el cruce del polígono para llamar y en menos de diez minutos estaba allí la Guardia Civil, aunque para entonces los delincuentes ya se habían marchado del local con el botín. Cree que posiblemente estaban cerca, en el monte trasero, donde dejaron numerosas huellas.

Para entrar forzaron la puerta metálica trasera y luego picaron unos quince centímetros de hormigón armado del suelo para llegar a la caja fuerte, que está enterrada en el suelo y donde abrieron un boquete con una radial.

Es la cuarta vez que sufre un robo y se ve impotente, sobre todo tras lo ocurrido esta vez, sabiendo que estaban al alcance de la mano y huyeron. En alguna otra ocasión llegaron a tirarle las paredes del establecimiento y una vez sacaron por el hueco de la pared la caja fuerte, que pesaba unos 300 kilos y que luego dejaron abandonada en el monte situado al lado del establecimiento.

Apedrean un camión

Pocas horas antes de este último robo, a eso de las doce de la noche, un camionero que había pedido permiso para pasar la noche en la gasolinera se vio importunado por alguien que le tiró piedras al vehículo rompiéndole el parabrisas y un cristal lateral. El afectado llamó a la Guardia Civil, que se acercó y vio los cristales rotos. Luego los agentes se marcharon, al igual que el camionero, que se fue a Mondoñedo a pasar la noche frente al cuartel.

Todo hace pensar que los individuos que apedrearon el vehículo eran los ladrones que, con esa agresión, buscaban echar del lugar al camionero para poder robar más tarde en las instalaciones.

Al parecer, también merodearon por la finca de un vivero cercano, donde rompieron la valla, aunque no se llevaron nada. En la gasolinera se dejaron delante de la ventana un inhibidor de señales; el afectado señaló que era mucho más moderno que el que utilizaran en un robo anterior, que también abandonaron. Señaló que es similar a una caja de zapatos, con cuatro antenas y aprovechan el enchufe que tiene en el exterior y que utiliza para el congelador de para conectarlo.