Hielo y nieve dificultaron el tráfico en toda la red viaria de la comarca

La Voz

A MARIÑA

08 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las granizadas, la nieve y las capas de hielo complicaron la circulación por toda la red viaria de la comarca de A Mariña, en la mañana y la tarde de ayer. El temporal obligó incluso a cortar la carretera LU-540, la que pasa por el alto de A Gañidoira (donde una mujer se quedó atrapada en el interior del coche, sobre las 16.15 horas), ya desde el lugar de O Candedo, en Ourol, durante al menos media hora. Cuando se reabrió al tráfico, era necesario el uso de cadenas. En A Xesta apenas se registraron problemas y en la A-8 la circulación se concentró en un carril, por la acumulación de nieve, a media mañana.

La red secundaria fue la más afectada, pues se retrasó la llegada de máquinas quitanieves y varios núcleos de población de los municipios de O Valadouro, Ourol y Mondoñedo permanecieron prácticamente aislados durante horas. Los puntos más conflictivos, a los que no se podía llegar salvo con cadenas o, en algún caso, en vehículos todoterrenos, fueron O Cadramón (O Valadouro, el vial de Ferreira a Abadín), Tronceda (Mondoñedo) y Sixto, Ambosores y San Pantaleón (Ourol). En O Cadramón, los barrios de As Folgueiras y O Campo seguían incomunicados anoche por la nieve y, sobre todo, por la helada. Nada se sabía de la sal ni de las máquinas quitanieves.

Daños causados por el viento

Por la tarde, en el vial que va de Lourenzá a Trabada había camiones parados como consecuencia del temporal. En el kilómetro 10 de la carretera LU-133, de Vilamar a Reme, en Barreiros, varios vehículos se salieron de la calzada por la fuerte granizada. Efectivos del Grupo Municipal de Intervención Rápida de Viveiro retiraron un árbol tirado en el acceso a Monte Faro. El viento también causó problemas en la N-632, en San Pedro de Benquerencia (Barreiros). Un poste de teléfonos estuvo a punto de venirse abajo y los cables atravesaban la calzada, lo que obligó a los conductores a dar la vuelta.

Los servicios de Protección Civil e Intervención Rápida de los concellos de A Mariña permanecieron en alerta durante toda la jornada, pendientes de cualquier llamada de emergencia. Una de las situaciones más complicadas se produjo a mediodía en el Alto do Cruceiro. La previsión para esta madrugada no era en absoluto halagüeña, por el temido efecto del hielo en la circulación, en especial en A Gañidoira.