Tres meses han pasado ya desde que, a finales de mayo, la anterior gerencia del Hospital da Costa suspendió la mayoría de las consultas y operaciones que realizaba por las tardes. Fue el primer hospital gallego donde el Servizo Galego de Saúde (Sergas) eliminó las peonadas, como se conocen a las horas extraordinarias que paga a los facultativos que amplían su jornada laboral. Después hizo lo mismo en resto de centros. Sin aclarar cuándo ni cómo reanudará en el hospital mariñano la actividad vespertina, fuentes del Sergas se remitieron ayer a las declaraciones del presidente gallego Núñez Feijoo. Y el titular de la Xunta confirmó la intención de mantener la actividad extraordinaria, si es necesaria y vinculándola a la eficiencia en la jornada ordinaria, de tal modo que se evite «pagar pola tarde o que non se fai pola mañá».
Como en el resto de hospitales gallegos, en el situado en Burela lleva años recurriéndose a la autoconcertación (pagar más a los facultativos del propio centro para que operen y consulten por las tardes). Una medida incluida dentro de un programa diseñado para agilizar las listas de espera, tratando, al mismo tiempo, de evitar que los mariñanos tuviesen que trasladarse a ciudades como Lugo o A Coruña para ser atendidos en clínicas privadas a las que Servizo Galego de Saúde deriva a los pacientes en ciertas situaciones.
Cuando la anterior gerencia del Hospital da Costa suspendió las peonadas, pacientes que tenían citas para consultas u operaciones por las tardes no ocultaron su malestar tras recibir llamadas del centro comunicándoles el aplazamiento de la asistencia con la que contaban.
Sin concretar fechas ni más detalles, además de supeditarlo al resultado de una auditoría sobre las listas de espera y la actividad ordinaria y extraordinaria en el hospital mariñano, fuentes del Sergas anunciaron a mediados de junio la intención de reanudar el programa de consultas y operaciones vespertinas. Ayer mismo declinaron entrar en ninguno de esos asuntos.
Aunque durante el verano pasado se mantuvo parte de la actividad extraordinaria, en el Hospital da Costa acostumbra a reducirse en esa época, al igual que la ordinaria, por las vacaciones del personal sanitario. A mediados de septiembre solía reanudarse, para aliviar el incremento de las listas de espera.